El bienestar financiero es la práctica consistente de cuidar su dinero para que pueda sentirse seguro y en control de él.
Una de las peores sensaciones es sentirte sin un norte financiero. Desde hábitos diarios saludables, como crear un plan de gastos y ahorrar un fondo de emergencia, hasta sus primeros pasos hacia la libertad financiera, construir una base sólida le ayudará a vivir la vida que deseas.
El bienestar financiero es para todos y debemos aprender a sentar las bases. Ese es mi propósito.
El bienestar es un estado de una persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad. Existen prácticas como el yoga, la meditación donde puede experimentar un estado de relajación, donde siente que se “libera un peso de encima” o se “inyecta calma”.
Llevando este concepto a lo financiero, es entender que nuestro manejo del dinero nos haga sentir a gusto. Nos permita cubrir los gastos ineludibles, responder ante imprevistos, costear un consumo sin culpa y ver cristalizar nuestros sueños.
El bienestar financiero es literalmente balance entre entender que estamos en una condición óptima de producción, ya que cuando no ponemos a producir nos sentimos estancados. También, cuando estamos conscientes no estamos en nuestra “capacidad máxima de generar ingresos” se genera una sensación de insatisfacción.
De la misma manera que cuando sólo dedicamos nuestras energías a producir: nuestro cuerpo nos pasa factura y nos sentimos drenados. Todo es un balance.
Esto nos hace entender que el dinero es energía. Por lo tanto, le irá mejor en su manejo a quien conecta con su propósito y lo pone al servicio de los demás, todo fluye, por así decirlo. De igual forma, comprender que nuestra mentalidad será siempre el motor que nos permita salir adelante o estancarnos.
Por esto, algunas personas son un imán para el dinero: buscan oportunidades, las crean, abren caminos, generan negocios, proyectos, y otras lo repelen. Están siempre esperando lo peor, con actitud de víctimas, y cuando ese es nuestro enfoque la vida se encarga de darnos la razón.
Una vez trabajamos esa mentalidad, se necesita la parte práctica de no dejar en ideas bonitas nuestra vida financiera, ya que la ley de la atracción necesita una fuerza más poderosa, la ley de la acción, para manifestarse.
Le invito a pensar en pequeños esfuerzos consistentes que le permitan sentirse a gusto con esa meta que tanto desea. Escalar una gran montaña necesita que primero se levante y realice 100 pasos. Poco a poco, esos 100 pasos se convertirán en 10 kilómetros, luego en 20 y así, poco a poco, alcanzarás una gran montaña. De igual manera, sus metas financieras las puedes ir viendo realizarse con cada pequeña decisión que le va empujando hacia el escenario más favorable.
Por último, nada va más a tono con el bienestar que ahorrar. Respetar sus esfuerzos y destinar un porcentaje a pagarse a usted primero. El ahorro es el ejercicio financiero que nos hace sentirnos a gusto con nuestros esfuerzos y que, además, nos hace realizar todos los sueños que favorecen nuestra seguridad y nuestro avance.
¡En octubre mes del ahorro, respétalo e intégralo a sus rutinas financieras para que vivir en abundancia sea una consecuencia segura!







