[dropcap]L[/dropcap]a Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) acaba de ofrecer un diagnóstico sobre la banca dominicana que, más que alentador, resulta satisfactorio y llena de optimismo, pero sobre todo de confianza, a todo aquel que entiende la importancia de gozar de buena salud financiera.
Y qué bueno que sea así. La banca múltiple de República Dominicana se ubica entre los primeros lugares en América Latina en nivel de solvencia. Ocupa la cuarta posición en la región con un 15.08%, al lado de El Salvador, Brasil y México, según un ranking de la federación, que cita los países de la región con mayor fortaleza de capital bancario.
Hay razones de más para celebrar los resultados del examen. Es como cuando usted va a un laboratorio, por recomendación médica, a tomarse algunas muestras y, al recibir los resultados, confirma que su salud está perfecta.
El índice de solvencia de la banca múltiple del país es superior en un 50% al nivel requerido por las normas internacionales. En este indicador solamente es superada por la banca de El Salvador, con un 16.86%; Brasil, 15.49%, y México, 15.34%.
Y como lo define la Asociación de Bancos Comerciales (ABA), el índice de solvencia determina la cantidad de recursos del patrimonio requeridos para cubrir cualquier pérdida que pudiera surgir en una institución financiera, en función de los riesgos que tomen en un determinado momento, sin afectar los recursos del público en general. ¿Se dan cuenta?
Esto es hablar de un excelente estado de salud. Sin duda, estos resultados demuestran que los bancos múltiples dominicanos se encuentran en una posición mucho más fuerte que otros países, ante eventuales situaciones de riesgo.
La situación de fortaleza y estabilidad en la que se encuentra el sistema financiero local, para incluir a todos, es una indicativo de que hay lecciones aprendidas, que la prudencia debe ser la guía en las acciones de quienes administran el dinero de los ahorrantes.










