[dropcap]R[/dropcap]epública Dominicana cerró 2015 con un producto interno bruto (PIB) de US$65,728.2 millones en términos nominales. La relación del endeudamiento con el nivel de producción del país siempre ha sido un tema que genera interés. A muchas economías no les preocupa la relación entre estas dos variables.
¿Qué ha sucedido con la composición de la deuda dominicana durante los últimos tres años, partiendo del tipo de acreedor? Las autoridades encargadas de manejar el capítulo del financiamiento de las actividades del Gobierno han optado por enfocarse en los bonos como mecanismo de captación de recursos.
La razón está amarrada, básicamente, a dos aspectos: los bonos no exigen, como sí los préstamos con organismos bilaterales, una serie de condiciones para los desembolsos, mientras que su colocación (oferta-demanda) guarda una relación muy estrecha con la clasificación de riesgo país, que en el caso de República Dominicana se ha mantenido estable entre las tres principales calificadoras, es decir, lo que consideran S&P, Fitch y Moody’s.
Las cifras respecto al comportamiento de la deuda por acreedor, según el informe al 29 de febrero de este año de la Dirección General de Crédito Público, apéndice del Ministerio de Hacienda, establecen que en 2013 los compromisos financieros multilaterales y bilaterales ascendían a US$10,798.6 millones, equivalentes al 46.5% de la deuda pública. En este mismo año los bonos apenas representaban el 16.76% con US$3,889 millones.

A partir de 2014 la relación del endeudamiento en bonos respecto a la deuda pública total comenzó a variar significativamente.
Este año la deuda en bonos pasó a US$5,260.8 millones, un 22.1%, mientras que la multilateral y bilateral, en conjunto, representaba US$10,160.2 millones, un 42.7%, lo que significa que había bajado 3.8 puntos porcentuales, pero aumentado 5.34 puntos porcentuales la expresada en bonos.
El año pasado el incremento del endeudamiento en bonos fue mayor, pues llegó al 35.7% del total de la deuda pública.
El monto a diciembre era de US$8,632.6 millones, mientras que las multilateral y bilateral llegaron a US$6,711.2 millones, un 27.8%. Los datos de Hacienda establecen que al 29 de febrero la situación de la deuda por acreedor había cambiado sustancialmente, al llegar a US$9,568.5 millones, en el caso de los bonos, un 38.6%, y bajado la contratada con organismo multilaterales y bilateral a US$6,642.3 millones, un 26.8%.
De año a año, los compromisos financieros multilaterales han bajado de US$4,559 millones en 2013 a US$4,143.2 millones a febrero de este año, una reducción absoluta de US$415.8 millones, un 9.1%. En el caso de los créditos bilaterales pasó de US$6,239.6 millones a US$2,499.1 millones, equivalentes a US$3,740.5 millones, para un 59.9%.
La deuda externa con los bancos comerciales pasó de US$225.8 millones a US$607.2 millones en este período. En este renglón se incluye la operación de cesión de crédito de un acreedor doméstico a un acreedor externo realizada en noviembre de 2014.
El informe indica que el cambio más significativo sucedió con la deuda contraída en bonos durante este período, que pasó de US$3,889 millones a US$9,568.5 millones, un incremento absoluto de US$5,679.5 millones, para un 146%.
¿Cómo y por qué se dio este cambio tan drástico de acreedor? El cambio de una deuda bilateral por un endeudamiento en bonos se dio en 2015 cuando en enero de ese año República Dominicana realizó la transacción de manejo de pasivos considerada la más grande de la historia económica. La transacción se ejecutó teniendo a la empresa PDVSA como contraparte.
La operación consistió en la redención anticipada de deuda acumulada con PDVSA por US$4,027.3 millones, mediante el pago de US$1,933.1 millones, es decir, a un precio de compra de 48%, por lo que resultó un ahorro en el monto a pagar de US$2,094.3 millones.
Colocación
El informe de la operación, dado a conocer por el Ministerio de Hacienda, establece que los US$1,933.1 millones con los que se pagó a PDVSA fueron levantados mediante las colocaciones de bonos en los mercados internacionales de US$1,000.0 millones a 10 años a una tasa de 5.5% y US$933.1 millones a 30 años a una tasa de 6.85%, siendo el tiempo promedio de madurez de estas nuevas emisiones de bonos 19.7 años, mayor que el tiempo promedio de madurez de la deuda contraída con PDVSA de 11.4 años, por lo que mediante esta operación se logró aumentar el tiempo de madurez promedio del portafolio de deuda.
Durante 2015, indica, se produjo un ahorro en el pago del servicio de la deuda correspondiente a US$153.5 millones, de los cuales US$121.3 millones corresponden a un ahorro en el pago de principal y US$32.2 millones a un ahorro en el pago de intereses.
Por otra parte, en términos netos de la operación, es decir, tomando en consideración el servicio de deuda pagado por los bonos emitidos para realizar la transacción, se produjo un ahorro de US$94.0 millones.













