Brasil registró en el primer mes de 2023 un déficit en su cuenta corriente de US$8,800 millones y acumuló un saldo negativo interanual de US$55,400 millones, equivalente al 2.87% del Producto Interior Bruto (PIB).
Según un informe publicado este viernes por el Banco Central, la situación de las cuentas externas tuvo una ligera mejora respecto a diciembre pasado, cuando el déficit registrado a lo largo de 2022 se situó en un 2.92% del PIB.
En parte, ese resultado fue consecuencia del superávit registrado en la balanza comercial en enero pasado, cuando las exportaciones del país sumaron US$23,300 millones, frente a importaciones por valor de US$22,100 millones.
Entre otros datos positivos, el Banco Central destacó el capítulo de inversión extranjera directa, que el pasado enero sumó un total de US$9,000 millones, frente a los US$5,100 millones que se habían registrado durante el primer mes de 2022.
También valoró el elevado nivel que mantienen las reservas internacionales del país, que se situaron al 31 de enero pasado en US$331,100 millones, con un incremento de US$6,400 millones en relación al cierre de 2022.













