La zoonosis es una enfermedad o infección que se transmite de forma natural de los animales vertebrados a los humanos y se da a través de algún fluido corporal. El impacto de las zoonosis no solo radica en el daño a la salud pública, sino que ocasiona pérdidas económicas en la región.
Y no es para menos, de acuerdo con los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), estima que el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes del ser humano tienen origen animal. Refiere que, de cada cinco nuevas enfermedades humanas que surgen al año, tres de ellas provienen de los animales.
Las estadísticas de la organización apuntan a que, de los 1,415 patógenos humanos conocidos en el mundo, 61% son zoonóticos o de origen de este. Estas patologías son responsables de al menos 2,400 millones de casos de enfermedades humanas y de 2.2 millones de muertes al año, sobre todo en las áreas más desfavorecidas del planeta.
Entre las enfermedades más comunes zoonóticas se encuentran: la tuberculosis, ébola, salmonelosis y la rabia. Esta última presenta una alta tasa de mortalidad y se puede transmitir por contacto directo con el animal. Cada año alrededor de 59,000 personas mueren a causa de esta enfermedad, según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Cada 6 de julio se celebra el Día Mundial de la Zoonosis en el que se pretende concienciar a la población acerca de los riesgos que implica esta enfermedad.













