“La calidad es nuestra mejor garantía de la fidelidad de nuestros clientes, nuestra más fuerte defensa contra la competencia y el único camino para el crecimiento”- Jack Welch.
En el entorno actual, donde la calidad y la competitividad son pilares fundamentales para el desarrollo económico y social, la selección de un líder competente para el Instituto Dominicano para la Calidad (Indocal) adquiere una relevancia de primer orden. Este organismo no solo garantiza que los productos y servicios cumplan con estándares internacionales, también desempeña un papel esencial en la protección del consumidor, la salud pública y en el impulso a la innovación y desarrollo tecnológico del país.
Para que el Indocal cumpla con su misión de manera efectiva, es imprescindible que su director general posea una sólida formación académica y técnica. Un título universitario en áreas relacionadas con la calidad y la metrología, como ingeniería, economía, ciencias químicas o física, es esencial. Además, un postgrado o maestría en gestión de la calidad, metrología o disciplinas afines, fortalecería significativamente la capacidad del líder para enfrentar los desafíos inherentes a la dirección de esta institución.
Sin embargo, más allá de la formación académica, la experiencia acumulada en campos relacionados con los servicios que ofrece el Indocal es igualmente crucial. Un mínimo de diez años en roles vinculados a la normalización, metrología y aseguramiento de la calidad, combinado con al menos cinco años en posiciones de dirección o alta gerencia, certifica que el director general no solo comprenda los aspectos técnicos, sino que posea habilidades de liderazgo necesarias para guiar a la institución hacia el cumplimiento de sus objetivos estratégicos.
Nombrar a una persona incompetente o sin el conocimiento adecuado para dirigir el Indocal, siguiendo las prácticas del clientelismo político, podría acarrear consecuencias devastadoras para la institución y el país. La falta de experiencia y especialización puede derivar en decisiones mal informadas, erosionando la credibilidad del Indocal tanto a nivel nacional como internacional. Además, un líder sin la preparación adecuada podría no comprender completamente los procesos técnicos y administrativos necesarios, lo que podría resultar en una gestión ineficaz, paralizando el funcionamiento de la institución o transformándola en un simple feudo burocrático.
Otro riesgo considerable es la desmotivación del personal. Los empleados del Indocal, muchos de los cuales tienen una alta cualificación en calidad y metrología, podrían sentirse desvalorizados y desmotivados si perciben que el liderazgo carece de la competencia necesaria. Esto no solo afectaría la moral y productividad del personal, también podría provocar una fuga de talentos, debilitando aún más la capacidad operativa de la institución.
A nivel nacional, un liderazgo deficiente en el Indocal podría deteriorar la calidad de los productos y servicios, afectando la competitividad de la República Dominicana en el mercado internacional. Además, la relajación de las normas de calidad podría poner en riesgo la salud y seguridad de los consumidores, exponiéndolos a productos de baja calidad o peligrosos, como son los casos derivados del incumplimiento de reglamentos técnicos.
De acuerdo con las atribuciones legales del CODOCA, es su responsabilidad definir el perfil profesional del director general del instituto, así como establecer e implementar las restricciones necesarias para que el clientelismo y el patronazgo no interfieran en el proceso de selección.
Aunque el reciente nombramiento de un nuevo director del Indocal no siguió el mecanismo de elección establecido en la Ley 166-12, al menos se eligió a una persona con una sólida formación técnica y profesional, lo que podría reducir el tiempo de adaptación en las áreas de competencia del instituto.










