La industria de los deportes electrónicos (e-sports) ha experimentado un crecimiento en la última década, posicionándose como uno de los sectores más dinámicos del entretenimiento y con implicaciones económicas a nivel global.
Con ingresos proyectados para sobrepasen los US$1,600 millones en 2024 superando los aproximadamente US$947 millones de 2020, según Statista. Asimismo, estima que a nivel global el mercado estará valorado en US$2,400 millones en 2024. Global Data prevé que para 2030 el mercado tendrá un valor de US$4,800 millones.
Los e-sports evolucionaron de ser un nicho a una industria multimillonaria que atrae a millones de espectadores y grandes inversiones en todo el mundo. Uno de los principales impulsores de esta expansión es el crecimiento de su audiencia.
Newzoo estima que para 2024, más de 577 millones de personas seguirán competiciones de e-sports en todo el mundo, un incremento frente a los 532 millones registrados en 2022. Statista proyecta que para 2025 las vistas serán de 640 millones a nivel global. “League of Legends 2023 World Championship” alcanzó los 6,4 millones de espectadores.
Los principales torneos de e-sports, como The International de Dota 2 y el League of Legends World Championship (LoL Worlds), captan la atención internacional debido a los premios millonarios que ofrecen. En 2021, The International alcanzó un pozo de premios de más de US$40 millones, siendo el más grande en la historia de los deportes electrónicos. Este tipo de competiciones no solo genera ingresos para los jugadores y equipos, sino también para las ciudades que albergan los eventos y las marcas asociadas.
Según datos de Statista, los ingresos anuales generados a nivel mundial por las competiciones de videojuegos, conocidas también como deportes electrónicos o eSports, en 2023 ascendieron a aproximadamente US$2,000 millones. Se prevé un crecimiento continuado de estos en los próximos años hasta situarse por encima de los US$10,500 millones en 2032.
El patrocinio es una de las principales fuentes de ingresos para la industria de los e-sports. Marcas como Coca-Cola, Red Bull, Monster y T- Mobile son algunas en aprovechar el crecimiento de esta industria, conectando con una audiencia joven y digitalmente activa.
China, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y Europa son mercados clave, pero América Latina también está emergiendo como una región con gran potencial.
El auge de los deportes electrónicos también impulsa el desarrollo de infraestructuras especializadas. Ciudades como Shanghái, Seúl y Los Ángeles han invertido en estadios dedicados exclusivamente a competiciones de e-sports, lo que genera oportunidades de empleo en áreas como la organización de eventos, la producción técnica y la gestión de equipos.
Otro pilar de la expansión de los e-sports es la monetización a través de plataformas de streaming como Twitch y YouTube Gaming. Twitch, que pertenece a Amazon, atrae a más de 140 millones de usuarios activos mensualmente, muchos de los cuales siguen a jugadores profesionales o torneos en vivo. Esto crea oportunidades de ingresos para jugadores, equipos y organizadores, a través de publicidad, suscripciones y donaciones en tiempo real.
Los e-sports no solo transforman el panorama del entretenimiento digital, con una audiencia en crecimiento, grandes oportunidades de patrocinio y el desarrollo de infraestructuras dedicadas, esta industria está bien posicionada para seguir expandiéndose en los próximos años.
América Latina
En América Latina, el crecimiento de los e-sports es notable. Brasil y México son los principales mercados en la región, con torneos como el Campeonato Brasileño de League of Legends (CBLOL), que ha ganado enorme popularidad tanto a nivel local como internacional. Este atrae inversiones de marcas globales y regionales, y fomenta la creación de infraestructura y empleos en la región.
En este contexto, estos dos países sobresalen porque generan más de US$4,000 millones al año en la industria del gaming. Para 2023 se proyectó un aumento de valor en Latinoamérica de 3,3% lo que representó un valor de US$8,400 para 2023, según un informe de NewZoo.
Según Statista, América Latina tiene un creciente interés en los deportes electrónicos y podría convertirse en una región clave en el desarrollo global de este sector, atrayendo inversiones y creando nuevas oportunidades laborales y educativas.
En los últimos 10 años, el número de jugadores en América Latina ha experimentado un aumento del 40%, llegando a más de 210 millones de personas. Este crecimiento se ve impulsado por la mejora de la conectividad, con un incremento del 25% en la penetración de internet en la región durante el mismo período. El mercado de videojuegos en América Latina alcanzó los US$5,600 millones en 2023, con una proyección de crecimiento del 8% anual, según un estudio de Mindshare.
Marcas como Mastercard, Adidas, Puma y Microsoft son algunas en aprovechar el crecimiento de esta industria en América Latina, para incluirse en las tómbolas de patrocinio apostando al mercado que está en pleno apogeo.
De acuerdo con Statista en 2023, el mercado global de los eSports en Japón, uno de los países que más presencia de eSports tiene, estaba valorado en aproximadamente 16,220 millones de yenes (unos US$109 millones), y se espera que en 2024 esta cifra alcance los 20,000 millones de yenes (US$135 millones), representando un incremento del 20%.
Juniper Research calculó que los deportes electrónicos moverán US$3,500 millones en anuncios y derechos de retransmisión hacia 2025. Calcularon un crecimiento del 70% en los próximos cuatro años.
La audiencia de los e-sports también sigue creciendo, y según la firma de análisis Newzoo, prevé que para 2025 habrá 322,7 millones de espectadores ocasionales y 318,1 millones de entusiastas de los deportes electrónicos. Se espera que la brecha entre aquellos que miran solo ocasionalmente y aquellos que siguen fanáticamente se reduzca. Asimismo, En 2021 y 2022 hubo cerca de 10 millones de espectadores ocasionales más. Según estas predicciones, para 2025 habrá sólo 4.6 millones más.











