El sector de zonas francas registra un crecimiento favorable en República Dominicana que data de varias décadas. El año pasado las zonas francas exportaron bienes por valor de US$8,607.3 millones, con un crecimiento de un 6.9% en comparación con los US$8,052 millones de 2023.
Además, las zonas francas representan el 66.5%, dos tercios, de las exportaciones totales de República Dominicana, que sumaron RD$12,925.2 millones en 2024, de acuerdo con cifras de la Dirección General de Aduanas (DGA).
Sin embargo, es un sector que goza de exenciones fiscales de parte del Estado, que incluso no paga impuesto sobre la renta (ISR), ni selectivos al consumo u otros gravámenes. Por eso surge la pregunta de si lo que aportan a la economía local realmente compensa lo que el Estado les facilita.
La realidad es que sí, que los aportes directos e indirectos de las zonas francas a la economía compensan en gran medida lo que el Estado les concede como exoneraciones de impuestos, aunque esa compensación no es directa, sino, más bien, en generación de empleos, encadenamiento productivo, por las empresas que les suplen bienes y servicios y otros aportes.
Detalles
Durante el año 2023 las zonas francas se beneficiaron con exenciones fiscales por parte del Estado que ascendieron a RD$37,589.8 millones, de acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Hacienda.
Esas exoneraciones se dividieron en RD$19,600.3 millones de ISR, así como RD$10,961.3 millones de aranceles aduanales, otros RD$5,299.6 millones de patrimonio y RD$13.1 millones de licencias y otros permisos. También, RD$1,635.7 millones en impuesto selectivo al consumo (ISC) de diversos bienes y otros RD$80 millones de impuestos a los combustibles.
Pero, en cuento a sus aportes, y tomando como referencia el año 2023, debido a que el informe estadístico de 2024 todavía no está listo, se observa que, al cierre de ese año, las zonas francas registraron 198,034 empleos directos.
Los datos del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNSZE) indican que alrededor del 64% de esos empleos corresponde a operarios, mientras el restante 36% son puestos técnicos y ejecutivos.
Además, agrega que los trabajadores operarios tienen un ingreso promedio “semanal” de RD$4,628.53; mientras que el salario, también semanal de los técnicos rondaba los RD$7,573.56.
Si se toman los, alrededor de 126,412 trabajadores operarios de las zonas francas y se multiplican por su ingreso semanal y luego se multiplican por 52, por ser la cantidad de semanas que tiene el año, el resultado es que ese sector pagó salarios por RD$30,425 millones a sus operarios durante el 2023.
Una operación similar con los, alrededor de 71,622 técnicos y ejecutivos, tomando como base su ingreso promedio semanal y multiplicándolo por la cantidad de semanas que tiene un año, el aporte resultaría en RD$28,206.5 millones. Entonces, solo en pago de salarios para sus empleados formales, las zonas francas aportaron en 2023 RD$58,631.7 millones, una cantidad que si bien no es en impuestos como los RD$37,589.8 millones exonerados, sí es dinero que circuló en la economía desde los bolsillos de 198,034 trabajadores, con los que compraron bienes y servicios que sí pagan impuestos y que retornan al fisco.
En forma adicional, las zonas francas requieren productos y servicios locales para sus operaciones. En 2023, las zonas francas hicieron gastos locales por valor de US$2,029.4 millones que, llevados a la tasa oficial de ese año, representan RD$113,950.8 millones.
Esas compras fueron a empresas locales que, a su vez, generan empleos y utilidades, además de que deben tributar impuestos al Estado.
Entonces, con un movimiento local de recursos en compras a suplidores, así como en de salarios que en su conjunto sumaron RD$172,582.5 millones, las zonas francas habrían contribuido con un movimiento y encadenamiento económico en las comunidades donde operan que, de manera indirecta, posiblemente devolvieron al Estado lo que recibieron en forma de exoneración de impuestos por el valor de RD$37,589.8 millones en 2023.
Buscan reducir costos en países como RD
Las empresas de zonas francas se caracterizan por ser de inversión extranjera, es decir, firmas de otros países que se ubican en naciones subdesarrolladas donde pueden operar con el uso de mano de obra y otras facilidades a costos mucho menores que los que les representarían en sus naciones de origen. A cambio, los países donde se instalan, les ofrecen exenciones de impuestos y reciben como tasa de retorno la garantía de generación de empleos formales de esas empresas, así como de la compra de bienes y servicios a suplidores locales y el indicador, en la balanza de pagos y de cuenta corriente, de las divisas que generan como exportadores.
Al cierre de 2023, de acuerdo con cifras del CNZFE, en República Dominicana había 820 empresas de zonas francas operando en 87 parques en distintos puntos del país. La inversión extranjera acumulada de esas empresas en los últimos 20 años oscila los US$7,500 millones.













