República Dominicana ha ganado terreno en el desarrollo de energías renovables en América Latina, al punto que se posiciona como uno de los mercados más atractivos para inversionistas del sector. Así lo afirmó David Peña, líder de desarrollo de negocios de energía y renovables para América Latina de Marsh, al destacar el potencial del país para seguir ampliando su matriz energética sostenible.
Peña considera que la ubicación geográfica del país representa una ventaja natural para proyectos solares, eólicos y de almacenamiento energético, lo que ha llamado la atención de empresas internacionales interesadas en invertir en la isla. “Ha hecho un gran trabajo en promover la transición energética, y eso se refleja en la confianza de los inversionistas”, señaló.
En comparación con otros países vecinos de la región, Peña afirmó que la media isla está “a la vanguardia” del desarrollo de energías limpias. Sin embargo, advirtió que existen elementos técnicos y financieros que deben atenderse para sostener ese liderazgo.
Uno de los aspectos que más preocupa a los desarrolladores de proyectos, explicó, es el costo del seguro, que puede convertirse en el segundo componente más caro de una inversión energética, superado solo por la infraestructura misma. “Hoy en día, el rubro de seguros puede determinar la viabilidad de un proyecto”, enfatizó.
Según explicó, tradicionalmente el tema del aseguramiento se trataba en la fase final de construcción, pero los cambios en el mercado han obligado a las empresas a anticiparse. “Es fundamental hablar con las aseguradoras desde el inicio para evitar sorpresas y sobrecostos que puedan retrasar o incluso cancelar proyectos”, indicó.
Los costos de aseguramiento varían según la ubicación del proyecto dentro del país. Un parque solar o eólico puede tener diferencias significativas en precio dependiendo de si se instala en una zona con mayor exposición a huracanes. Esto convierte a la gestión del riesgo climático en una pieza clave del diseño financiero.
Peña también advirtió que el mercado reasegurador internacional es más exigente que la normativa local, lo que implica que cumplir con la legislación nacional no siempre garantiza la aprobación del seguro. “Es clave entender qué esperan las aseguradoras internacionales para evitar reestructuraciones costosas”, dijo.
Entre las tecnologías emergentes con mayor potencial para el país, el experto destacó los sistemas de almacenamiento con baterías. “Ya estamos viendo empresas interesadas en desarrollar estos proyectos. Es una tendencia que ya explotó en Chile, y que esperamos que se consolide aquí en los próximos años”, expresó.
Además de las energías solar, eólica y el almacenamiento, Peña mencionó que el gas natural podría tomar fuerza como una fuente de energía estable y complementaria a las renovables. “La tendencia global apunta a un regreso del gas como fuente segura, y dominicana podría aprovechar ese contexto”, aseguró.
Respecto a las buenas prácticas que el país puede replicar, el especialista recomendó observar cómo otros países manejan la ingeniería, la financiación y el aseguramiento de proyectos. “dominicana ya tiene buenas bases, pero puede aprender aún más sobre cómo alinear expectativas entre aseguradoras y financiadores”, afirmó.
Una mala elección de tecnología o fabricante, explicó Peña, también puede influir negativamente en los costos. “Si un modelo de panel o aerogenerador no tiene suficientes horas probadas, las aseguradoras podrían incrementar primas y deducibles. Eso impacta directamente la rentabilidad”, señaló.
Por eso, insistió en que los desarrolladores deben consultar con expertos antes de definir los componentes del proyecto. “No para que el asegurador tome decisiones técnicas, sino para que pueda anticipar las condiciones del mercado de seguros y evitar contratiempos”.
Sobre los desafíos para acelerar la transición energética en América Latina, Peña declaró que “Hay retos macroeconómicos, logísticos y políticos. Por ejemplo, el transporte de turbinas eólicas requiere equipos especiales, y la coyuntura internacional también influye en las decisiones locales”.
En ese sentido, mencionó que cambios en la política energética de Estados Unidos podrían afectar la disponibilidad de empresas y financiamiento. “Si allá priorizan el gas sobre lo renovable, eso impacta en lo que empresas estadounidenses están dispuestas a hacer fuera de su país”, advirtió.
Hizo un llamado a no perder de vista los riesgos naturales. “La exposición a huracanes no solo eleva los seguros, también puede generar pérdidas totales, como ha pasado en Puerto Rico con proyectos que fueron devastados mientras estaban en construcción”, explicó.













