El constante aumento de las pérdidas del sector eléctrico se refleja en un incremento del déficit operativo anual de las empresas distribuidoras de electricidad Edenorte, Edesur y EdeEste (EDE), con la consecuente necesidad de más recursos de parte del Estado para subsidiar a ese sector con montos que en la actualidad triplican los de años anteriores a la pandemia del 2020.
Es así como, de acuerdo con cifras de la Dirección General de Presupuesto (Digepres), el subsidio eléctrico, que entre el 2016 y el 2020 promedió los RD$40,597.5 millones cada año, en el pasado 2024 se montó en RD$106,542.6 millones, es decir, un 162.4% mayor.
Para este año, el Gobierno había presupuestado una partida menor en gasto para el subsidio eléctrico que causa el déficit operativo de las EDE, con una partida de RD$84,996.4 millones. Sin embargo, en el presupuesto reformulado recientemente aprobado, se estableció una reestimación que aumenta esa partida en un 23.5%, es decir, RD$19,986.2 millones más de lo presupuestado.
Incluso, de ese monto, al cierre de agosto, se habían gastado RD$73,426 millones, lo que implica una cantidad mayor al ritmo en que debieron ir esos desembolsos en ocho meses del año, que serían cerca de RD$70,000 millones.
El gasto supera el costo
En el sector eléctrico se dan situaciones que tienen que ver con el incremento constante del consumo de electricidad, además del incremento de los precios promedio de compra de energía. En ese sentido, con igual capacidad administrativa de las EDE, es decir, los mismos niveles de pérdidas, el gasto en subsidio como quiera debe aumentar, por el incremento de los costos de esas empresas.
Sin embargo, en este caso la situación va más allá de lo razonable, debido a que, cuando se suman la cantidad adicional de energía comprada y el incremento de los precios de esa energía, se tiene que el aumento en costos no llega a un 50% en términos promedio anual.
Pero ocurre que el gasto en subsidio supera por mucho esa proporción porcentual, lo que deja entender que las EDE han sido más deficientes en la gestión administrativa, al tiempo que han incrementado sus gastos operativos, con lo que sus pérdidas, en lugar de quedarse en los niveles previos a la pandemia, rondando el 27%, se ubican actualmente sobre un 34%, sin incluir otros gastos.
De lustro a lustro
Lo anterior se pone de manifiesto en las estadísticas de gasto en subsidio. Esto así, porque en el lustro de 2016 al 2020 el gasto promedio anual en subsidio eléctrico fue de RD$40,597.5 millones, de acuerdo con las estadísticas de la Digepres.
En tanto que, para el lustro comprendido entre el 2021 y el 2025, el gasto promedio anual en subsidio es de RD$90,303.5 millones, es decir, 122.4% más.
Ese incremento porcentual es casi tres veces el incremento registrado en los precios de la generación y su relación con el nivel de aumento en la cantidad de energía comprada para abastecer la demanda durante esos dos períodos que suman la última década.
Emergencia con más costo
El presidente Luis Abinader emitió el Decreto 517-25, mediante el cual declaró el estado de emergencia del sector para las compras de bienes de parte de las empresas de distribución eléctrica, así como de las generadoras hidroeléctrica y de Punta Catalina.
Con esta normativa, el sector eléctrico estatal podrá saltar pasos para sus compras y hacer contratos de grado a grado, sin necesidad de ir a licitación. Pocos días después de emitido el decreto llegó a República Dominicana una barcaza de generación con capacidad para 65 megavatios, la cual fue instalada justo al lado de las dos barcazas de la generadora KaarPowerShip, en la playa Los Negros, provincia de Azua.
Esa nueva barcaza será contratada bajo el amparo del decreto que libera las compras de trámites burocráticos, por lo que no habrá competencia de precios en una licitación. El punto está en que, tanto la Karpowership como las generadoras de Siba Energy, ambas contratadas durante la actual gestión de gobierno, tienen los precios más elevados del mercado de generación, tanto de contratos como el spot.
Algunos analistas del sector consideran que la contratación directa de esta recién llegada generadora, podría incrementar los costos de generación, y con ello el subsidio eléctrico.
El plan Marranzini
El presidente del consejo unificado de las EDE (CUED), Celso Marranzini, diseñó un plan tendente a reducir las pérdidas de esas empresas de distribución, el cual implica una inversión anual de por lo menos US$300 millones en rehabilitación de redes, compra de medidores y de transformadores, entre otros aspectos que contribuirían a reducir las pérdidas.
Sin embargo, en la primera mitad de este año las inversiones fueron, incluso, menores que las del 2024, con lo que posiblemente se finalice el 2025 con menos de US$200 millones en esas áreas de gestión. Esa es una de las razones por las que el nivel de pérdidas de las EDE se incrementó, con un déficit operativo de 44.6% al cierre del primer semestre, según cifras oficiales.













