La movilidad urbana de Santo Domingo representa uno de los mayores retos para el desarrollo económico y social de la capital dominicana. Así lo expresó François Carcel, director adjunto de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en Santo Domingo, al destacar que la institución lleva más de 15 años acompañando al Gobierno en proyectos de transporte masivo y movilidad sostenible.
“Históricamente somos socios de la Opret en el desarrollo de las líneas de metro. Primero con su construcción, luego con la extensión, y ahora trabajamos en aumentar la capacidad de esos sistemas que son víctimas de su propio éxito, lo que es muy positivo”, sostuvo Carcel.
Uno de los hitos más recientes de esta cooperación fue la puesta en servicio, en agosto, de los primeros trenes de seis vagones del Metro de Santo Domingo, financiados por la AFD. La ampliación busca responder al crecimiento sostenido de la demanda en la capital, donde el parque vehicular y la concentración poblacional hacen del transporte público un servicio crítico.
La AFD también ha acompañado al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) desde su creación en 2017, financiando junto con la Unión Europea el primer Plan de Movilidad Urbana para el Gran Santo Domingo en 2018. “Tenemos un programa de cooperación técnica bastante amplio, presentado en el marco del Foro Nacional de la Semana de Movilidad, que se llama apoyo a la implementación del plan de movilidad”, recordó Carcel.
Ese trabajo no se limita al transporte masivo, sino que también incluye el desarrollo de “modos activos” como la movilidad peatonal y ciclista, además de la gestión del tráfico y la inversión en proyectos estratégicos.
Monorriel y proyectos metropolitanos
La cooperación francesa también se orienta hacia proyectos futuros. Carcel adelantó que la AFD ha iniciado colaboración con el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo de la República Dominicana (FITRAM), el Monorriel de Santo Domingo, un proyecto en fase de estudio con fondos de la Unión Europea y apoyo técnico francés.
“Transporte y movilidad son el eje fundamental de cooperación entre el Gobierno dominicano y el Gobierno francés. Estamos fortaleciendo estos esfuerzos para aportar soluciones concretas a los retos de movilidad”, señaló.
Retrasos en Los Alcarrizos
Consultado sobre los retrasos en la extensión de la Línea 2C del Metro hacia Los Alcarrizos, Carcel fue enfático en aclarar que la obra no forma parte de los proyectos de la AFD. “Nosotros estamos enterados de los retrasos, que suelen suceder en obras de esa magnitud”, explicó.
El funcionario atribuyó las demoras a una combinación de factores. “El proyecto enfrentó varios desafíos: primero, su ejecución en un periodo de Covid que frenó la construcción; luego, las indemnizaciones y expropiaciones, que siempre son procesos largos y complejos; además de la participación de varias empresas con diferentes niveles de experiencia en construcción de metro, lo que también representa un riesgo en los calendarios de ejecución”, indicó.
A pesar de esas dificultades, Carcel se mostró optimista. “Parece que todo está bastante encaminado para que abra el año que viene. He visto los ensayos, el tren circulando, y tenemos fe en que se cumplan los plazos anunciados”, afirmó.
Un desafío compartido
La experiencia de la AFD en Santo Domingo muestra cómo la movilidad urbana requiere soluciones coordinadas, de largo plazo y con respaldo internacional. Los avances recientes, como la ampliación de la capacidad del Metro, contrastan con los desafíos de obras complejas como la Línea 2C, lo que evidencia que el desarrollo de infraestructuras de transporte en la capital dominicana es un trabajo continuo y en evolución.
“La movilidad urbana es un eje fundamental de desarrollo. Nuestra misión es apoyar a la República Dominicana en su transición hacia sistemas más sostenibles y eficientes”, concluyó Carcel, destacando que el éxito de los proyectos dependerá tanto del financiamiento como de la capacidad institucional y del compromiso ciudadano.













