La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en parte del día a día de los seres humanos, algunos porque buscan ser más productivos y otros porque están cocreando sus negocios con estas herramientas. Sin embargo, el impacto de la IA va más allá de agilizar los procesos.
De acuerdo con Philipp Haugwitz, socio de la consultora McKinsey & Company en México, el impacto potencial de la inteligencia artificial en América Latina se estima entre US$1.1 trillones y US$1.7 trillones. Además, existe la promesa de que puede aumentar la productividad de toda la región.
Durante el Media Day de McKinsey & Company, celebrado en Ciudad de México, señaló que 2025 ha sido un año de adopción de estos sistemas tanto a nivel empresarial como personal. “Hoy en día, pues casi todos estamos utilizando alguna herramienta de aumento de productividad individual. O sea, ChatGPT, Gemini o alguna de las soluciones que hay. Sin embargo, lo que todavía no se está dando tanto es la creación de valor con todo esto”, destacó, al ejemplificar que Brasil fue más rápido en la adopción de ChatGPT que Estados Unidos.
La IA ofrece una oportunidad para que América Latina impulse su economía a través de un aumento en la productividad, ya que, según estudios de McKinsey, la región se ha quedado rezagada frente al promedio global, siendo el empleo el principal motor de crecimiento en los últimos 20 años.
Sin embargo, resaltan que esa ventaja demográfica competitiva que impulsaba el crecimiento del empleo está desapareciendo. “Más del 20% de la población en la región se espera que tenga más de 65 años para 2060, comparado con el 10% en 2024”.
Desafíos
Para pasar de ser usuarios simples de la IA a productores activos, se requiere el diseño de una estrategia en la que se establezca cuáles son las áreas en las que, como país o empresa, se quiere formar con inteligencia artificial. “Deberíamos tener una estrategia para saber qué queremos lograr con esto y en qué sectores”.
Esto debe estar acompañado de una inversión en infraestructura que permita una mayor conectividad. “Hay inversiones muy importantes en América Latina, pero pues tenemos que ver si son suficientes, tenemos que ver si tenemos la electricidad y el agua para todo eso. Entonces, hay retos importantes en este contexto”.
Haugwitz precisó que es necesario formar el talento humano que se encargará de gestionar estas empresas y la creación de marcos regulatorios que se adapten a los avances que se están teniendo a nivel tecnológico.
“Necesitamos realmente la capacitación de gente que sepa utilizar los modelos para adaptarlos a nuestro contexto, entrenarlos con nuestros datos, para hacer buen uso en la región”, destacó.
“Creo que América Latina tiene un potencial enorme y República Dominicana en particular, que anunció un partnership con NVIDIA, entonces va en la dirección claramente correcta, pero creo que hay trabajo que hacer todavía”, precisó.
“Obviamente hay todo un tema de ética en la inteligencia artificial que es sumamente importante”, resaltó el ejecutivo, al señalar que es clave identificar qué “podemos hacer con la inteligencia artificial, dónde están los límites y eso es una discusión importante”.
Al mismo tiempo, dijo, entiende que la regulación no debería ser diseñada por cada país, sino establecer normativas conjuntas y globales.
Implementación
El líder de McKinsey Digital en México aseguró que Latinoamérica tiene grandes oportunidades en materia tecnológica. A nivel de modelos, cree que la región seguirá siendo takers.
“No vamos a desarrollar miles de nuevos modelos que sean capaces de competir con las grandes inversiones que ya se hicieron. Pero lo que sí se necesita es una adaptación de estos modelos a nuestros contextos”, dijo.
Resaltó que en América Latina hay una oportunidad en ciertos sectores que, además, se tienen en común entre varios países: agricultura, minería y turismo, donde pueden convertirse en desarrolladores de soluciones de inteligencia artificial.












