Tras la pandemia del coronavirus, la salud mental ha venido tomando más relevancia en un país como República Dominicana. Luego de la crisis sanitaria, las personas son más abiertas a hablar del tema, disminuyendo el estigma que rodea a los trastornos de salud mental, pese a retos como el acceso a servicios.
En el trabajo, un área de desarrollo de las personas, el bienestar emocional es crucial, porque contribuye a la salud individual de los empleados y al éxito, así como a la sostenibilidad de las organizaciones. Así lo asegura la presidente de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom), Laura Peña Izquierdo, en el marco del XXIII Congreso Copardom sobre Prevención de Riesgos Laborales, celebrado en el hotel Jaragua.
Peña Izquierdo destaca la importancia de que la salud mental y el bienestar emocional sean parte de la gestión de riesgos laborales. Indicó que desde Copardom se preparan para elaborar un estudio que mida el impacto económico de invertir en programas de salud mental o riesgos laborales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se pierden alrededor de 12,000 millones de días laborales, debido a la depresión y la ansiedad, con un impacto económico cercano a US$1 billón en productividad.
Equilibrio
Para Peña Izquierdo, el equilibrio entre la vida profesional y personal es clave, pues “el ser humano es un ente integral” y no puede dividirse entre lo que ocurre en el trabajo y lo que sucede en el hogar.
Desde su perspectiva, las organizaciones deben apostar por fortalecer la inteligencia emocional y ofrecer herramientas para que los empleados aprendan a manejar con sensatez los retos cotidianos, tanto dentro como fuera de la oficina.
“El estrés laboral, que tiene un efecto directo en la salud mental, incide en la productividad de los colaboradores, por lo tanto, es fundamental que las empresas ofrezcan herramientas para manejarlo y cuidar al talento humano”, explica a elDinero.
De su lado, la encargada de bienestar de Martí, María Orozco, destaca la importancia de desarrollar espacios de trabajo saludables, con procesos, así como con roles establecidos y distribuidos “equitativamente” entre los colaboradores con el objetivo de prevenir el agotamiento profesional, mejor conocido como “bornout”.
Una de las mejores herramientas para evitar el estrés laboral son las políticas de vacaciones. “Es vital que los colaboradores puedan desconectarse de sus funciones laborales y recargar energías, esto contribuye a su bienestar integral y a un mejor desempeño a largo plazo”, comenta.
Datos de Mercer Marsh Beneficios indican que un 58% de las organizaciones en Latinoamérica y el Caribe consideran la salud mental como un pilar clave de sus planes estratégicos de negocio. No obstante, solo el 12% mide o gestiona eficazmente los riesgos psicosociales asociados con el agotamiento laboral.
El psicólogo Octavio Gascón, quien participó en el evento de Copardom, consideró que el bienestar en las empresas debe ser una “estrategia íntegra y holística”, que incluya los aspectos emocional, personal, profesional y financiero, con capacitación, flexibilidad, atención médica, prevención, autocuidado, seguridad psicológica, así como conciliación entre la vida laboral y personal.
Estrategia
Gascón explicó que las estrategias ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza, siglas en inglés) son un excelente punto de partida para comprender la sostenibilidad organizacional, que no puede dejar de lado la creación de valor para los empleados. “Es fundamental que los líderes integren la protección de la salud mental de sus colaboradores en sus estrategias ESG, garantizando un entorno laboral sostenible y próspero para todos”, expresó.
Para él, que los empleados cuenten con una percepción de compañía, pero, además, con salud y calidad de vida, satisfacción laboral, sentido de pertenencia y de seguridad son indicadores de bienestar en el ámbito de trabajo.
Consideró que, cuando la salud mental se ve como una estrategia aislada, denota una postura reactiva, abordando los problemas cuando surgen casos específicos, en lugar de integrarlos como un componente esencial en la gestión del talento humano.
Herramientas
En tanto, Orozco destaca que es esencial que el acompañamiento psicológico sea parte de los programas de bienestar mental, ya que su juicio, el acceso a un profesional de salud mental puede ayudar a prevenir crisis emocionales.
Además del acompañamiento psicológico, los clubes de lectura y las guías de automeditación contribuyen al bienestar de los colaboradores. “Los clubes permiten conectar con historias a través de los libros y también a crear vínculos con otras personas compartiendo temas en común”, indica a este medio. Asimismo, las guías de meditación mejoran la concentración, reducen el estrés y fortalecen la resiliencia emocional.
Estas herramientas, de acuerdo con la especialista, son medibles a través de encuestas de clima organizacional, las cuales permiten conocer las percepciones de los colaboradores sobre su entorno laboral.













