Ante cuestionamientos sobre la eliminación de instituciones y la creación de nuevas entidades estatales, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que el gasto público total disminuyó el año pasado, al tiempo que se incrementó la inversión pública hasta 2.6% del PIB.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el marco de la Rendición de Cuentas del presidente Luis Abinader, en el programa Noticias SIN, donde el funcionario respondió a críticas sobre el tamaño del Estado.
“Hay que mirar la cifra completa” dijo Díaz, quien señaló que, aunque se han creado nuevas instituciones y fusionado otras, el análisis debe centrarse en el comportamiento global del gasto.
“El año pasado el gasto público total bajó”, afirmó, explicando que la reducción se logró mediante un recorte del gasto corriente respecto al año anterior, lo que permitió liberar casi 0.5% del PIB, o más de RD$40,000 millones, para destinarlos a inversión pública.
Según el ministro, esta reorganización creó espacio fiscal sin elevar significativamente el déficit, que se mantuvo “más o menos similar al promedio histórico”.
Inversión y disciplina fiscal
El titular de Hacienda defendió que la estrategia consistió en cambiar la composición del gasto, reduciendo partidas corrientes para fortalecer la inversión.
En ese contexto, destacó que el país adoptó una de las reglas fiscales más estrictas, que establece un tope al crecimiento del gasto primario sin intereses.
“El gobierno puede gastar más en una institución o en otra, pero tiene un límite que no puede sobrepasar porque violaría la regla fiscal”, explicó.
Aseguró que la norma se cumplió holgadamente el año pasado y que el presupuesto vigente también fue formulado respetando ese tope.
Post-covid y estabilidad
Díaz recordó que tras la pandemia el gasto público aumentó de alrededor de 17.5%–18% del PIB a 22%, como respuesta a uno de los mayores choques globales de la historia reciente. Actualmente, dijo, el gasto se ha reducido a 19%, aunque permanecen programas sociales relevantes.
En ese marco, sostuvo que el país ha mantenido estabilidad política y macroeconómica, incluso frente a choques externos como cambios en la política comercial de Estados Unidos.
El ministro también aprovechó para destacar que la deuda pública bajó 10 puntos del PIB tras el covid, pasando de 69% a 58%, incluyendo la deuda consolidada con el Banco Central.
Atribuyó este desempeño a la disciplina fiscal y al cumplimiento de la regla de gasto, lo que, según indicó, ha contribuido a récords en inversión extranjera y a colocaciones de bonos con el menor diferencial histórico respecto a los bonos del Tesoro.
Aunque reconoció que persisten problemas estructurales, Díaz aseguró que el Gobierno ejecuta un plan a corto y mediano plazo para reactivar la economía, con el objetivo de evitar un estancamiento tras décadas de expansión.
“Hay cifras oficiales validadas por organismos internacionales que muestran pobreza en mínimos históricos”, añadió, insistiendo en que, aunque no todo está resuelto, el manejo macroeconómico mantiene bases sólidas.













