En las últimas semanas se ha activado el movimiento de los servidores del Poder Judicial en el reclamo de mejores condiciones. Puede que sus peticiones sean justas y por eso convocan a paro de labores.
Sin embargo, también puede ser que haya algún movimiento que procure la sustitución del actual presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), que con siete años en el cargo, le toca evaluación del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para ser sustituido o ratificado.
Ya sea por una razón u otra, o por ambas, lo cierto es que el presidente Luis Abinader debe convocar al CNM y decidir al respecto. Esto así, porque mientras Luis Henry Molina esté, como ahora, en un compás de espera, es seguro que no tomará ninguna decisión importante. Así, la justicia permanecerá en una especie de “España boba”.
Independientemente de su merece ser ratificado y sustituido, la realidad es que algo debe hacer ya el CNM, para evitar más deterioro judicial.










