Con la decisión de las autoridades fitosanitarias de Estados Unidos de impedir la importación de mangos dominicanos, el sector local productor de la fruta ve afectado al menos el 26.7% de sus exportaciones, de acuerdo con cifras oficiales.
Esto se deriva de las estadísticas del Ministerio de Agricultura, donde se da cuenta de que, en los últimos cinco años (2021-2025) las exportaciones locales de mango generaron US$200.6 millones. De esa cantidad, US$53.6 millones corresponde a ventas hacia Estados Unidos, es decir, 26.7%.
Sin embargo, esa proporcionalidad ha sido más elevada en algunos años y más baja en otros. Por ejemplo, en 2024 las exportaciones de mango generaron US$41.1 millones, de los cuales US$21.9 millones fue de ventas al mercado norteamericano, lo que da una ponderación de 31.3%.
Pero al año siguiente, en 2025, las exportaciones de mangos hacia Estados Unidos bajaron en más de un 46%, generando solo US$7.4 millones de los US$42.4 millones que se exportaron en total.
Esto así, porque desde el año pasado ya esa nación venía reduciendo su demanda de mangos locales, dada la presencia local del insecto denominado “Anastrepha obliqua” mejor conocido como mosca de la fruta.
Además, el mercado de Estados Unidos no es el que más demanda mangos dominicanos. Desde los Países Bajos e Inglaterra, la compra de ese fruto de producción local es mayor. Otras naciones que compran mangos dominicanos en cantidades considerables son Canadá, España y Francia.
Medidas urgentes y tardías
El Ministerio de Agricultura reconoció que desde 2023 el Servicio de Inspección para Sanidad Animal y Vegetal de los Estados Unidos (APHIS) venía advirtiendo a República Dominicana sobre los efectos de la mosca de la fruta, luego de las auditorías que constantemente hace a las fincas locales. Sin embargo, parece que en los últimos tres años no se adoptaron medidas al respecto y eso dio como resultado la prohibición de importación.
Tras ese inconveniente, el ministro, Oliverio Espaillat, designó al ingeniero Jeurys Arias como nuevo coordinador del programa de monitoreo de la mosca de la fruta y la creación de una comisión para revisar el 100% de las trampas para la captura del insecto.
En tanto que los productores abogan por una mayor coordinación entre ellos y las autoridades, para buscar solución a esta situación antes de que las autoridades fitosanitarias de Europa también tomen medidas similares a las de Estados Unidos, lo cual sí afectaría considerablemente a ese sector.
Rafael Leger, presidente de Promango y del Clúster del Mango, dijo que en momento no es de buscar responsables, sino de procurar soluciones. Entrevistado en el programa El Despertador, que se transmite por Color Visión y SIN, el empresario señaló que en República Dominicana hay poco más de 150,000 tareas sembradas de mangos, pero que existen productores pequeños donde no se están aplicando las medidas de control fitosanitario con la rigurosidad deseada.
Agregó que, afortunadamente, a esta fecha ya se habían exportado hacia Estados Unidos alrededor del 80% de los mangos programados para venderles este año, lo cual reduce el efecto de pérdida económica, pero que es preciso adoptar las correcciones de lugar para no perder ese mercado y evitar que Europa decida al respecto.
Una posición similar propone la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro), que expresó su preocupación por las pérdidas económicas que podría generar la restricción de Estados Unidos a las exportaciones de mango dominicano.
La organización valoró las medidas anunciadas por el Ministerio de Agricultura para contener la presencia de la mosca de la fruta, al considerar que estas acciones representan un paso importante para recuperar la confianza de los mercados internacionales.
Pero considera que la situación demanda una respuesta aún más amplia, coordinada y sostenida entre el Gobierno, los productores, los exportadores y organismos internacionales.
“Aunque la República Dominicana ha enfrentado con éxito situaciones similares en el pasado, resulta fundamental acelerar las acciones técnicas y operativas para reducir el impacto económico sobre los productores, preservar los empleos que dependen de esta actividad y proteger la competitividad del mango dominicano”, indicó la institución.
Las zonas de mayor producción de mango para exportación están en las provincias Peravia, con alrededor del 80%, seguida de Azua e Independencia, todas en el suroeste.
Otras provincias como San Cristóbal tienen amplia producción de mango para consumo local y para procesamiento de empresas fabricantes de jugos y otros derivados de la fruta.
El Ministerio de Agricultura instó a los productores a mantener a seguir los lineamientos para superar la situación con el apoyo técnico y de asistencia necesaria, “ya que el mango como producto constituye uno de los productos que con mayor fortaleza nos distingue en los mercados internacionales”.
La variedad de mangos dominicanos que más se vende en Estados Unidos es el Mingolo, de cáscara amarilla, con sabor parecido al Banilejo. En tanto, los países de la Unión Europea consumen el mango dominicano de la variedad Keitt, con cáscara verde y un tamaño mayor al Mingolo. Ambos son vulnerables a la mosca de la fruta.
Clúster del Mango
Rafael Leger, de ProMango, dijo que las fincas productoras son constantemente supervisadas con trampas ecoreferenciadas para captar la presencia de la mosca de la fruta. Si el insecto tiene una presencia que marca más de 0.5%, entonces se considera afectada por la plaga. Entonces, lo que se procura es que nunca llegue a esa puntuación.
El problema está, según Leger, en que algunas fincas pequeñas, donde los productores no cuentan con muchas medidas de control, en ocasiones dejan madurar los mangos y cuando caen al suelo atraen el insecto, lo cual aumenta su propagación.
Por eso, el empresario aboga por una mayor coordinación entre productores grandes y pequeños y una presencia más efectiva de las autoridades de control fitosanitario del Ministerio de Agricultura, a los fines de lograr soluciones rápidas.













