La incorporación de drones para realizar labores como la aplicación de insumos, la siembra y el monitoreo de cultivos gana terreno en las fincas agrícolas de República Dominicana. Entre enero y agosto de 2026, alrededor de 168 agricultores han incorporado esta tecnología a sus fincas, de acuerdo con Osmar Benítez, presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD).
Además de agilizar determinadas tareas, los drones pueden representar un ahorro de hasta 60% en algunas prácticas agrícolas, según Benítez. El uso de estos equipos se ha extendido a cultivos como arroz, plátano, café, cacao, papa, maíz, banano, aguacate y mango. En el caso del arroz, los drones ya son utilizados para la siembra.
Benítez también señaló la incorporación de equipos con imágenes multiespectrales, capaces de identificar condiciones de las plantaciones relacionadas con falta de agua, estrés hídrico y ataques de plagas.
“Ya el agricultor comenzó a valorar el uso de la tecnología del dron como un mecanismo efectivo de aplicación de insumos modernos en la agricultura”, afirmó.
El presidente de la JAD explicó a elDinero que también utiliza esta tecnología en su finca, donde, según relató, invirtió US$30,000 en un dron y recuperó la inversión en aproximadamente un año y medio. “Me sale 60% más barato que usar obreros”, afirmó.
Precisó que el uso de estos equipos sustituyó inicialmente el trabajo de seis personas y posteriormente el de 10 trabajadores de mano de obra no calificada.
Precio
El crecimiento de esta tecnología también plantea una interrogante: ¿qué tan accesible resulta para los productores? Benítez explicó que los primeros drones agrícolas tenían un precio de alrededor de US$23,000, de los cuales, según afirmó, cerca de US$10,000 correspondían al pago de impuestos.
Desde 2024, estos equipos están exentos de impuestos, una medida que, según el presidente de la JAD, eliminó una carga que anteriormente podía representar hasta 40% del costo total de adquisición. Actualmente, algunos modelos pueden adquirirse por US$15,000, mientras que otros alcanzan los US$32,000, dependiendo de sus características. Pero el precio no es el único elemento que determina si un productor debe comprar un dron. También importa cuánto podrá utilizarlo durante el año.
El Banco Agrícola considera que la conveniencia de la compra depende del volumen de trabajo que pueda generar el equipo durante el año. Como referencia, la entidad toma una explotación de entre 400 y 500 tareas para justificar con mayor seguridad la adquisición individual. Sin embargo, muchos productores dominicanos trabajan superficies inferiores a 100 tareas, por lo que para ellos puede resultar más conveniente contratar el servicio que comprar el equipo.
Una de las alternativas que analiza el Banco Agrícola es que un productor con unas 250 tareas propias utilice el dron en su finca y, al mismo tiempo, preste servicios a otros agricultores de su entorno. De esta manera, el equipo puede atender una mayor cantidad de tareas y generar ingresos adicionales para cubrir la inversión.
Otra opción es la creación de microempresas lideradas por jóvenes para ofrecer servicios agrícolas mediante drones. El Banco Agrícola informó que financió a Sky Agro la adquisición de cinco equipos destinados a la fumigación agrícola.
El costo de la aplicación no es el único factor que considera el Banco Agrícola al evaluar la adquisición de un dron. También importa el tiempo que requiere cada labor.
De acuerdo con la institución, una aplicación que puede tomar alrededor de seis horas de forma manual puede realizarse aproximadamente en una hora con un dron.
En producción de arroz, los análisis de la entidad sitúan el costo de aplicación entre RD$45 y RD$60 por tarea, tanto mediante métodos convencionales como con drones.
En este caso, la diferencia no necesariamente está en pagar menos por cada tarea, sino en el tiempo de trabajo, la mano de obra, el consumo de agua y la uniformidad de la aplicación.
El acceso de los pequeños productores a esta tecnología también está bajo evaluación del Gobierno. El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, afirmó que se evalúan nuevos incentivos para facilitar la adquisición de drones por parte de este segmento.
“Los drones son los que nos han venido a ayudar ahora con el tema de la aplicación de los insumos”, dijo.
Olivero señaló que los equipos permiten realizar aplicaciones precisas y oportunas, tanto durante el día como en la noche.









