La transformación tecnológica de la agricultura dominicana requerirá más que la incorporación de nuevas maquinarias y herramientas. El Ministerio de Agricultura considera que el país necesita formar el capital humano capaz de convertir la innovación en mayor productividad, rentabilidad y bienestar para los productores.
Así lo informó el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, quien pronunció el discurso central del XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, La Altagracia, bajo el tema “Capital Humano y Formación: Los Desafíos para la Transformación Competitiva de la Agropecuaria y la Agroindustria Dominicana”.
Espaillat Bencosme sostuvo que el próximo salto de la agricultura dominicana dependerá fundamentalmente de la capacidad del país para formar nuevos técnicos, actualizar profesionales, capacitar operadores y fortalecer a los extensionistas.
“Detrás de cada máquina tiene que haber una persona preparada. Detrás de cada innovación tiene que haber conocimiento. Y detrás de toda transformación competitiva tiene que existir capital humano”, afirmó.
El ministro señaló que el país cuenta con tierra, agua, productores con experiencia, capacidad empresarial, instituciones y acceso a nuevas tecnologías, pero advirtió que esos recursos no son suficientes si no existen personas preparadas para utilizarlos.
En ese sentido, se refirió al Programa Nacional de Mecanización (Pronamec) y explicó que mecanizar no significa únicamente incorporar máquinas, sino reducir la dependencia de mano de obra, disminuir costos, aumentar la productividad y mejorar la rentabilidad de los productores.
Formación
Espaillat Bencosme informó que 315 técnicos y profesionales han sido incorporados a cinco programas de formación especializada mediante alianzas con universidades nacionales e internacionales y organismos de cooperación.
De ese grupo, 32 profesionales cursan una maestría en Ciencias en Desarrollo Rural Territorial, mientras que 65 técnicos del Ministerio de Agricultura y de la Dirección General de Ganadería (Digega) participaron en un programa de Formación de Formadores Agropecuarios.
Otros 161 técnicos del Ministerio, Digega y el Banco Agrícola fueron incorporados al Diplomado Intensivo en Innovación y Extensión Agrícola.
El ministro explicó que el objetivo es contar con extensionistas capaces de comunicar, liderar, innovar y acompañar a los productores directamente en el territorio.
También destacó la formación de profesionales en áreas como buenas prácticas agrícolas y ganaderas, inocuidad de los alimentos y economía aplicada a la agricultura, al considerar que estas capacidades son necesarias para mejorar las políticas de producción, comercialización y toma de decisiones.
Relevo
La incorporación de jóvenes al sector agropecuario es otro de los retos señalados por el ministro. Consideró que atraer a las nuevas generaciones al campo requiere ofrecerles una agricultura distinta a la tradicional.
“No podemos pedirles que regresen a la agricultura del pasado. Tenemos que abrirles las puertas de una agricultura diferente”, sostuvo.
A su juicio, los jóvenes deben encontrar oportunidades para operar maquinaria de última generación, utilizar drones, interpretar datos, administrar sistemas de riego inteligente y trabajar con herramientas de agricultura de precisión.
El funcionario también vinculó la formación con la modernización de las condiciones de trabajo dentro del sector agropecuario. En ese sentido, mencionó la categorización de los profesionales de las ciencias agropecuarias, la aplicación de escalas salariales, la actualización de la estructura organizacional y la digitalización de los expedientes del personal.
Para Espaillat Bencosme, la mecanización y la innovación deben avanzar junto con la formación de las personas que estarán a cargo de utilizarlas, debido a que ambas son necesarias para enfrentar las exigencias de la agricultura del siglo XXI.








