La pitahaya pasó de ser una fruta poco conocida en el mercado dominicano a convertirse en un cultivo con mayor presencia comercial. La fruta ha ganado espacio en supermercados, hoteles y restaurantes, pero su expansión todavía enfrenta obstáculos para aumentar la producción y conquistar nuevos mercados.
El cultivo comercial de pitahaya comenzó a tomar impulso en 2013, cuando productores empezaron a sembrar variedades introducidas desde Taiwán. Desde entonces, el cultivo ha ganado presencia en el mercado local y se ha posicionado como una alternativa agrícola con oportunidades de exportación.
El cambio no solo se observa en las plantaciones, sino también en el consumo. Según datos del Ministerio de Agricultura, el consumo estimado (aparente) de pitahaya pasó de 6,721 quintales en 2020 a 63,164 quintales en 2025, lo que representa un aumento de 56,443 quintales y un crecimiento acumulado de 839.8% en cinco años.
El aumento se aceleró a partir de 2022, cuando el consumo estimado pasó de 7,216 a 28,681 quintales, un incremento de 297.5% en un año. Desde entonces, la demanda estimada mantuvo una trayectoria ascendente.
Rafael Chávez, director ejecutivo del Clúster Nacional de Productores de Pitahaya (Clunapropi), explicó a elDinero que el crecimiento del mercado ha generado nuevas oportunidades para los productores, aunque aprovecharlas requiere aumentar la capacidad de producción.

“Podemos decir que hay más de medio millón de tareas sembradas. La producción ronda las 4,000 o 5,000 libras por mes y, en total por el año, estimo que hay cerca de 4 o 5 millones de libras de pitahaya”, expresó.
La expansión del cultivo, sin embargo, requiere capital. Chávez estima que establecer una tarea de pitahaya cuesta alrededor de RD$200,000 y que la inversión comienza a recuperarse a partir del tercer año de producción.
Uno de los principales costos corresponde al sistema de soporte que necesita la planta. El tutorado, que generalmente se construye con postes de concreto, representa una parte importante de la inversión inicial y eleva el costo de establecimiento de las plantaciones.
Exportación

Aunque existe interés en el mercado internacional, el acceso a nuevos destinos todavía enfrenta obstáculos.
Chávez precisó que República Dominicana no cuenta con un protocolo fitosanitario que permita el acceso de pitahaya fresca a Estados Unidos y señaló que el Ministerio de Agricultura, a través de Sanidad Vegetal, debe avanzar en las gestiones necesarias para habilitar ese mercado.
Mientras tanto, el clúster ha colocado producción en mercados del Caribe, entre ellos San Martín, Islas Turcas y Caicos y Bahamas. Según Chávez, los envíos hacia esos destinos oscilan entre 8,000 y 10,000 libras semanales.
A las exigencias de los mercados externos se suma otro reto: la certificación de las fincas. Chávez explicó que el costo puede rondar los US$5,000 anuales por productor.
Efectos del clima
El cultivo de pitahaya también enfrenta los efectos de la sequía. Aunque la pitahaya es una cactácea tolerante a la falta de agua, necesita riego, fertilización y otros cuidados para desarrollarse adecuadamente.
Chávez explicó que los períodos de sequía pueden afectar el tamaño de la fruta, por lo que disponer de agua es fundamental para sostener la producción.

Ante los efectos de la sequía y la variabilidad climática, el presidente Luis Abinader llamó a trabajar de manera conjunta para mitigar su impacto en el sector agropecuario y fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a estos fenómenos.
El llamado se produjo durante el XXVIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), celebrado en Bávaro, La Altagracia. La falta de mano de obra representa otra dificultad para el sector. Chávez explicó que la mecanización todavía tiene poca presencia en el cultivo, pero considera que será necesaria ante las dificultades de los productores para conseguir trabajadores.
Para Chávez, el reto más inmediato es volver a sembrar. El clúster y la cooperativa gestionan financiamiento para ampliar el área de producción y generar suficiente volumen.









