El sector arrocero dominicano reúne entre 30,000 y 32,000 productores, genera alrededor de 300,000 empleos directos e indirectos y moviliza entre RD$45,000 millones y RD$50,000 millones anuales.
Así lo afirmó Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), quien indicó que esta actividad agrícola no solo abastece el consumo nacional, sino que también sirve de sustento a muchas familias, así como mantiene la paridad con las industrias avícolas y ganaderas.
Los arroceros, quienes expusieron las diferencias que presentan los productores dominicanos frente a los estadounidenses, señalaron que en el país norteamericano existen entre cinco y diez incentivos que reciben quienes se dedican al cultivo de este alimento, además de que la superficie y los tipos de arroz superan la producción local.
Según indicaron durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, en el territorio dominicano existen 1.3 millones de tareas sembradas por ciclo de cultivo, de las cuales se obtienen entre 13 y 14 millones de quintales de arroz cada año, según las estimaciones de los arroceros. Sin embargo, destacaron que esos números pueden variar dependiendo de las condiciones climáticas que se presenten.
El sector arrocero dominicano indicó que el consumo nacional de este rubro ronda entre 1.2 y 1.5 millones de quintales mensuales y que su producción agrícola tiene un costo de entre RD$10,000 y RD$11,000 por tarea.
Préstamos informales
Los productores aprovecharon el espacio para denunciar el uso de préstamos informales, a los que muchos de ese sector se ven obligados a recurrir debido a la falta de crédito en la banca formal, así como en el Banco Agrícola, destinado a este sector.
Fenarroz también advirtió que el impacto de una eventual reducción de la producción nacional trascendería a los agricultores, debido a que la paja del arroz se utiliza en la producción avícola y para alimentar ganado en determinadas circunstancias, mientras que el afrecho se aprovecha en la alimentación animal.
Los representantes sostienen que mantener la producción nacional es importante tanto para el abastecimiento alimentario como para la actividad económica de las comunidades agrícolas. Por ello, reclamaron mayor acceso al financiamiento, apoyo directo a los productores y medidas para reducir los costos de producción frente a la apertura comercial.












