El Parlamento catalán, los partidos políticos y los empleados públicos asumieron este lunes con normalidad la nueva situación en Cataluña, después de que el Gobierno español cesara al Ejecutivo regional y disolviera su Parlamento para restaurar la legalidad.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, constató este lunes ante la dirección de su partido (PP, centroderecha) que en Cataluña se van asumiendo con normalidad las medidas adoptadas hace tres días para impedir la secesión en esa región, después de que el Parlamento catalán declarara la independencia.
Entre las medidas que tomó el Ejecutivo central se encuentran el cese del presidente regional de Cataluña, Carles Puigdemont, y el resto de su Gobierno, la disolución del Parlamento regional y la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre.
Según informaron fuentes del PP, Rajoy volvió a hacer una llamada a la serenidad ante la nueva etapa que se ha abierto en Cataluña.
Por su parte, Puigdemont se encuentra en Bruselas, confirmaron a Efe fuentes del Gobierno español y según la prensa española, podría estar acompañado de algunos miembros de su antiguo gobierno, aunque no se conoce el objetivo del viaje.
La oficina del Gobierno regional de cataluña (Generalitat) en la capital belga es la única de todas las que tenía en el extranjero que no ordenó cerrar el Ejecutivo central el pasado viernes.
Mientras, la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, desconvocó este lunes la reunión de la Mesa (órgano de gobierno de la Cámara), al considerar que su convocatoria queda “sin efectos” tras su disolución anunciada el viernes por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
Había expectación por saber la reacción de la presidenta del Parlamento catalán, donde el pasado viernes se aprobó una declaración de independencia que motivó el decreto del Gobierno español para restablecer la legalidad constitucional.
En cuanto a las próximas elecciones catalanas, los dos partidos que formaban la coalición de gobierno Junts pel Sí (JxSí), tanto ERC (republicanos de izquierda), con PDeCAT (independentistas de centro) anunciaron hoy que se presentarán a las elecciones del 21 de diciembre, pese a criticar la convocatoria.
El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, consideró hoy “ilegítimas” las elecciones al Parlamento catalán convocadas por el Gobierno central pero afirmó: “las urnas no nos dan miedo”, por lo que “encontraremos la manera de participar” en la cita del 21 de diciembre.
También la portavoz del PDeCAT, Marta Pascal, explicó que han decidido presentarse a los comicios para “defender las instituciones catalanas” y hacer frente a una aplicación “miserable” del artículo 155 de la Constitución, en referencia a las medidas que tomó el pasado viernes el Ejecutivo central, presidido por Mariano Rajoy.
En cuanto a la policía autonómica de Cataluña (Mossos d’Esquadra), ha asumido el nuevo estatus y el nuevo responsable del cuerpo, Ferran López, se reunió hoy con el ministro español de Interior, Juan Ignacio Zoido, que ha asumido las competencias del antiguo Consejero de Interior del Gobierno catalán.
Ferran López informó al ministro de las actuaciones, siempre bajo criterios profesionales, que piensa desarrollar en el futuro para el mantenimiento de la seguridad y la libertad de todos los catalanes.
Por su parte, Zoido le manifestó que su deseo y su obligación son “alcanzar cuanto antes la normalidad en Cataluña” de cara a las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.
Respeto a los funcionarios públicos de la administración catalana, hoy acudieron a sus puestos de trabajo “con normalidad”, explicaron a Efe fuentes de los sindicatos UGT y CSIF.
Las fuentes aseguraron que salvo por los consejeros -puesto equivalente a ministros del Gobierno catalán- y los altos cargos eventuales destituidos por el Gobierno, la maquinaria de la administración catalana está funcionando sin incidencias.
Recordaron que los empleados públicos “son independientes del poder político y neutrales”.
En Cataluña hay 200,000 empleados del sector público que trabajan para el Gobierno regional.
En Bruselas se supo que el expresidente catalán Carles Puigdemont ha contratado en Bélgica a un abogado especializado en defender a miembros de ETA, aunque no se ha tomado aún una decisión sobre la posibilidad de solicitar asilo en ese país tras las querellas presentadas contra él por la Fiscalía española.
El abogado belga Paul Bekaert confirmó que ha sido nombrado “consejero” por Puigdemont, según el diario “L’Echo” y la cadena pública flamenca VRT.
“Tengo más de 30 años de experiencia en extradición y asilo político de vascos españoles, y probablemente por ello me haya llamado Puigdemont. Estoy familiarizado con la extradición y la orden de arresto europea”, agregó.
Bekaert, sin embargo, afirmó que “Puigdemont no está en Bélgica para pedir asilo político. Todavía no hay nada decidido en esta área”.
El abogado belga, cuyo despacho está ubicado en la localidad flamenca de Tielt (oeste), fue también defensor de la presunta etarra residente en Gante Natividad Jáuregui, que Bélgica rechazó entregar a España después de tres órdenes de arresto dictadas por la Audiencia Nacional en 2004, 2005 y 2015.
El letrado aseguró que el expresidente catalán le ha pedido que “defienda sus intereses en el futuro” y que el encuentro de este lunes fue “un primer contacto”.
El gabinete del primer ministro belga, el liberal Charles Michel, rechazó hacer ningún comentario sobre la visita a Bruselas de Puigdemont y cinco miembros del ya cesado Gobierno catalán.
En cambio, otras fuentes belgas afirmaron que, por el momento, no se ha producido ninguna demanda de asilo por parte de Puigdemont ni de sus consejeros, aunque en España el ya exdiputado Lluis Llach ha dado por hecho que se presentará esa solicitud de asilo.
Afirmaron, además, que Bélgica es un Estado de Derecho en el que las peticiones de asilo son tramitadas por instancias neutras.
Según L’Echo, la visita de Puigdemont estuvo organizada por el exjefe de la oficina de la Generalitat en Bruselas, Amadeu Altafaj, también destituido por el Ejecutivo central español.
El rotativo apunta a que durante su estancia en la capital comunitaria mantendrá contactos con las autoridades flamencas.
En cambio, el ministro belga del Interior, Jan Jambon, del partido nacionalista flamenco N-VA, y esa formación política en su conjunto, se desmarcaron de la visita.
Un portavoz de Jambon dijo que el ministro “no está al corriente” de la visita y que “no ha mantenido ningún contacto en los últimos días” con el antiguo presidente del Gobierno regional catalán.
En la misma línea, el portavoz de la N-VA Joachim Pohlmann confirmó que si Puigdemont se encuentra en la capital belga “ciertamente no es por la invitación” de ese partido.
Otras autoridades flamencas rechazaron igualmente que tengan planificado un encuentro con el destituido presidente catalán.
“En mi agenda no hay ninguna reunión con Puigdemont planificada”, dijo a Efe el presidente del Parlamento flamenco, Jan Peumans.
Por su parte, el eurodiputado de la N-VA Mark Demesmaeker se pronunció en los mismos términos: “No tengo ninguna reunión programada”, precisó a Efe.
Puigdemont llegó a Bruselas, según confirmó el Gobierno español, después de que el fiscal general del Estado de España, José Manuel Maza, anunciara una querella por rebelión, sedición y malversación contra él y el resto del gobierno regional, así como otra querella contra la mesa del Parlamento autónomo.
Diversas fuentes apuntaron que Puigdemont podría estar preparando una estrategia legal en compañía de abogados y asesores, con vistas a una eventual solicitud de asilo político en Bélgica y que este martes podría hacer algún tipo de declaración.
Una treintena de periodistas, según constató Efe, se mantuvo a la espera de obtener información frente a la oficina de la Generalitat en Bruselas, en la sede de la N-VA y en las dependencias del Centro Maurits Coppieters, favorable a la autodeterminación y secesión de los Estados, aunque Puigdemont no se dejó ver por allí.
Este centro, de nuevo cuño y que preside Xabier Macias, premia a personas y organizaciones que defiendan la secesión de Estados y la autodeterminación, la diversidad cultural y lingüística, el diálogo intercultural, las minorías, la paz, la democracia y la unidad de Europa.
Puigdemont viajó a Bruselas con cinco de sus antiguos consejeros que ocupaban las carteras de Gobernación, Meritxell Borràs; Salud, Antoni Comín; Interior, Joaquim Forn; Trabajo y Asuntos Sociales, Dolors Bassa, y Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Meritxell Serret.













