El emprendimiento es el motor de las economías modernas, especialmente en los países en vía de desarrollo como República Dominicana. En este sentido, el fomento al emprendimiento, y la consiguiente creación de nuevas pequeñas y medianas empresas (Pymes), constituye una indispensable herramienta para impulsar nuestra economía y mejorar la calidad de vida de los dominicanos.
Con esta finalidad fue aprobada en noviembre de 2016 la Ley No. 688-16 sobre Emprendimiento, la cual establece un régimen especial para el fomento a la creación y formalización de empresas. Su objetivo es conformar un marco regulatorio que fomente el emprendimiento incorporado formalmente en la economía, mediante incentivos y la eliminación de obstáculos.
La ley encarga al Infotep y al MESCyT promover iniciativas que contribuyan a desarrollar competencias emprendedoras y programas educativos especializados. También crea la Red Nacional de Emprendimiento (RD-Emprende), adscrita al Ministerio de Industria y Comercio, para coordinar este desarrollo incluso con organizaciones no gubernamentales.
Obliga a cada una de las instituciones gubernamentales que tengan relación con las Mipymes a simplificar los trámites administrativos que se realicen ante ellas. Asimismo, la ley encarga al MIC de brindar el apoyo requerido para facilitar el establecimiento de centros de incubación de empresas, para así fomentar el desarrollo de las empresas nacientes y emprendimientos.
Otro aspecto innovador de la ley es la creación de la Contrapartida Financiera para el Desarrollo del Emprendimiento (Confie), bajo la figura de fideicomiso público y administrado por el Banco de Reservas. El Confie es un fondo de primera inversión, que ofrecerá financiamiento a empresas emprendedoras y otro apoyo para el fomento de nuevas empresas.
La ley establece un régimen especial de ingreso y cotización al Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), que tendrá una duración de tres años a partir de la fecha de constitución y que sean clasificadas como micro o pequeñas empresas. Durante este período, estarán totalmente exentas de la cotización correspondiente por concepto de pensiones ante el SDSS, lo que disminuye la carga financiera para las Pymes.
La ley, conjuntamente con su reglamento de aplicación, constituye un primer paso de avance en simplificar el marco jurídico para el fomento del emprendimiento. Debemos instar a que la administración pública tome las medidas de lugar para activar esta ley, y permitir que los emprendedores conozcan y aprovechen de sus beneficios para impulsar la creación de Pymes formalizadas en nuestro país.










