República Dominicana creció 7.3% el año pasado. Esta es la cifra dada a conocer por el Banco Central, entidad que, aunque es juez y parte en el manejo de los indicadores económicos, tiene un alto grado de credibilidad entre quienes hacen opinión pública.
Ahora bien, habrá que ver qué papel jugó cada sector importante de nuestro país para lograr este crecimiento de 7.3%. El desarrollo debe ser asumido como un compromiso colectivo, independientemente del estrato socioeconómico al que pertenezcamos.
El país, en definitiva, es de todos. Debemos legar una nación desarrollada a quienes nos sigan en la cadena del tiempo.
Empresarios, profesionales, empleados, inversionistas, microempresario del sector informal y todo el mundo tiene un compromiso con el país. En la medida en que mejoramos nuestras condiciones particulares, aportando para el bien general, en esa misma medida avanzamos.
Las autoridades, en lo que compete a la administración del Estado, tienen por delante la tarea de fortalecer la institucionalidad, cuestionada en la última Carta Pastoral, pues de ahí depende que funcione correctamente la justicia, educación, salud, tránsito, turismo, el servicio exterior, energía y todo lo que nos hace una nación con miras hacia al desarrollo.
Pero si el Gobierno debe aportar su grano de arena, más lo deben hacer los ciudadanos al respetar las leyes y a las autoridades encargadas de ejecutarlas o aplicarlas. Si bien es cierto que nuestros cuerpos de seguridad no reciben los mejores salarios, fallarle a nuestros ciudadanos desde estas funciones, tiene un costo muy alto.
Si nuestros maestros no aplican correctamente las técnicas de enseñanzas nuestros dominicanos no tendrán una buena educación. Si nuestros médicos no ejercen su carrera con pasión y amor a la patria no habrá buena salud. Si nuestros choferes del transporte público no respetan las reglas de tránsito tampoco tendremos un mejor país.
Y si nuestros gobernantes no entienden que fueron honrados y distinguidos por el pueblo para ocupar una posición en el Estado, especialmente los que se dejan corromper, entonces nuestro futuro es incierto.
Como medio de comunicación que hace periodismo responsable, elDinero apela a la sensibilidad de todos para lograr un mejor país.
En fin, lo importante es que cada dominicano juego su papel. La Patria está de fiesta en estos días. Las presentes y futuras generaciones agradecerán nuestro correcto comportamiento de hoy.









