El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), Miguel Ceara Hatton, afirmó que la sociedad dominicana arrastra una serie de graves indicadores sobre el embarazo no planificado y uniones tempranas en niñas y adolescentes que impiden concretar la calidad de vida y desarrollo económico de la República Dominicana.
Ceara Hatton precisó que estos resultados, además de revelar el fracaso del crecimiento económico del país ante indicadores sociales como la prevención del embarazo no planificado en niñas y adolescentes también obedece a una falta de datos sobre ese segmento de la población.
Agregó que, en ausencia de políticas de crecimiento económico con perspectiva humana, se suma la necesidad de incluir la equidad de género en los planes, programas, proyectos y políticas del Estado dominicano.
El ministro habló en estos términos durante la presentación en Palacio Nacional del estudio “Unión temprana y embarazo adolescente en la República Dominicana: dos desafíos que persisten”, organizado por la por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unpfa), con la colaboración de la Vicepresidencia de la República, y los ministerios de Salud Pública, de la Mujer y de la Juventud.
El MEPyD también colaboró con la producción del estudio y el acto que se realizó con motivo del Día Internacional para la Prevención de Embarazos en Adolescentes, conmemorado el pasado 26 de septiembre.
Necesidad de educación sexual integral
El análisis, basado en la data del módulo de salud sexual y reproductiva de las adolescentes de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar, 2018), establece que independientemente de lugar de residencia, estrato económico, nivel educativo y religión, la maternidad no planificada en niñas y adolescentes, en la gran mayoría de los casos, es resultado de un embarazo no intencional.
El análisis registra que tres de cada cuatro embarazos en adolescentes no son intencionales. Además, que dos tercios de las niñas y adolescentes embarazadas abandonan la escuela y solo el 11% tiene información de cómo se produjo el embarazo, lo que revela la necesidad, tal como señaló Ceara Hatton, de educación sexual integral.
Además, el 83% de las niñas y adolescentes que participaron en el estudio piensa que puede quedar embarazada por primera vez y el 36% cree positivo quedar embarazada como mecanismo “para así salir de la casa de sus padres”.
Ceara Hatton enfatizó sobre los planes de la institución que dirige y el Gobierno dominicano para reducir la problemática. “Es necesario cambiar estos números en los tres años venideros del presente gobierno. Por fortuna, trabajamos de manera unida con la Oficina Nacional de Estadística y al Instituto Geográfico Nacional”.
El módulo, elaborado por la ONE en colaboración con otras instituciones, encuestó a 4,946 adolescentes, recabando informaciones socioeconómicas y demográficas, sobre maternidad, nupcialidad, actividad sexual, conocimiento y uso de anticoncepción, entre otros temas.
Entre las mujeres de 15 a 19 años que residen en hogares con los ingresos más bajos, el 48% ha formado unión, el 29.5% ha sido madre y el 27.5% ha formado unión y ha sido madre.
Una mejor posición socioeconómica del hogar disminuye la probabilidad de ambas situaciones, concluye el estudio.












