[dropcap]E[/dropcap]l mercado, en términos llanos, es el espacio virtual o implícito en el que de mutuo acuerdo, demandantes y oferentes, realizan transacciones de negocios. A veces la demanda mueve el mercado; otras tantas hay que provocar la demanda y así crear un mercado producto de una “necesidad creada” y no generada del surgimiento natural de la oferta y la demanda.
¿Cómo sucede esto? Cuando no hay competencia perfecta, que es lo mismo que decir mercado ineficiente, entran en escena actores que generan demanda producto de la manipulación del mercado.
Hay muchos ejemplos. La delincuencia común, sin conocer la teoría económica ni saber “un pito” sobre costo de oportunidad, crea necesidades o demanda de productos que en un mercado perfecto sería prácticamente imposible.
Juan Pérez tiene un vehículo moderno y sólo va al taller por el mantenimiento normal. Una tarde se parquea frente a una clínica y entra para saber de un familiar que tiene enfermo. Cuando baja se da cuenta que le falta un espejo retrovisor y la tapa metálica del combustible. Con el dolor a cuestas y la impotencia natural en estos casos, deseando haber hallado a quién violó su propiedad, se dirige a la casa concesionaria para reponer las piezas robadas.
La empresa importadora autorizada sólo le puede suplir el espejo, pero no la tapa de la gasolina. ¿Por qué? Porque es una pieza que ni siquiera se trae, pues es muy difícil que se le dañe a un vehículo. ¿Qué hace Juan Pérez? Permanece un tiempo pensando cómo hallar la pieza que le falta.
Luego de muchas vueltas y sin más alternativa se dirige al mercado informal donde sabe que encontrará la tapa de la gasolina. Le han recomendado una docena de lugares “donde siempre aparecen estas piezas”.
Llega a una “tienda de repuestos” usados o “junkers” y pregunta por la pieza. El negocio deja ver a toda luz que no es más que una “máscara”. Quien atiende le dice que no la tiene, pero que hará una llamada porque sabe quién la tiene. A los diez minutos llega un “motorizado” con la tapa. El precio es tres veces el real.







