Podemos definir una burbuja financiera como el evento que ocurre cuando el precio de un activo sobrepasa su valor fundamental basado en la teoría de que los compradores podrán vender el activo a un precio mayor en el futuro.
A través de los tiempos nos hemos encontrado con este tipo de acontecimiento más de una vez y en distintos tipos de activos. En Holanda, durante el siglo XVII, ocurrió uno de los casos más famosos con la tulipomanía, cuando en su punto más alto, podías comprar una mansión en el Centro de Ámsterdam por el precio de un bulbo de tulipán.
Más recientemente tenemos el caso de la burbuja inmobiliaria ocurrida en el 2008 en Estados Unidos, cuando tu vecino, el primo de tu vecino, y el amigo del primo de tu vecino, estaban hipotecando sus casas, dos y tres veces, para adquirir más propiedades porque creían que el precio de las mismas iba a crecer por siempre.
Cuando observamos el mercado de acciones en Estados Unidos y el comportamiento que ha tenido en los últimos meses, ciertos factores se destacan en comparación con años anteriores: Índices alcanzando altos históricos constantemente, un optimismo general por parte de los inversionistas, los balances tomados en cuentas de margen en altos históricos, unos incrementos repentinos e injustificados en los precios ciertas compañías en malas condiciones, el elevado ratio P/E del S&P 500, el aumento en la creencia por parte de los nuevos inversionistas de hacerse ricos rápidamente, el reciente boom en ciertas criptomonedas, entre otros.
Durante el año pasado, los mercados sufrieron una caída profunda cuando se desató la pandemia del covid-19, pero se recuperaron en cuestión de meses gracias a las rápidas medidas de la Reserva Federal. Ya para finales de año los mercados habían sobrepasado los niveles que tenían antes de la pandemia.
Según el economista Hyman P. Minsky (1986), las etapas de una burbuja financiera son: Desplazamiento, Auge, Euforia, Toma de Ganancia y Pánico. Si tuviera que deducir en qué etapa de la burbuja estamos actualmente, diría que a partir de finales del 2020 estamos moviéndonos entre el Auge y la Euforia. Muy probablemente en los próximos días el Senado de Estados Unidos apruebe el Nuevo Paquete de Estímulo para la economía. Cuando esto ocurra, esa nueva inyección de dinero empujará los mercados un trecho más hacia arriba y, a mi entender, llegaremos a la cima.
Según Jeremy Grantham, cofundador y Chief Investment Strategist de GMO: “Este nivel de éxtasis no se puede mantener. No se puede, porque ya has metido hasta tu último dólar. Estás apostándolo todo. ¿Qué se supone que hagas? No puedes tomar más dinero prestado. No puedes asumir más riesgo”.
La burbuja financiera seguirá creciendo hasta que los inversionistas empiecen a sentirse menos optimistas sobre el futuro del mercado y de la economía. Lo difícil no es identificar si el mercado de acciones está en una burbuja financiera o no, es saber deducir cuánto más tardará en explotar.





