Con el paso de los años, las mujeres han demostrado tener la capacidad para liderar y realizar trabajos que, en su concepción, eran exclusivos para hombres.
Para la directora de Talento Humano de SURA, Alexandra de León Pimentel, “las mujeres han demostrado tener las mismas capacidades que los hombres y las empresas, cada vez más, valoran y reconocen esas capacidades, su compromiso y versatilidad”.
Por tal razón, desde las direcciones de recursos humanos han tenido que replantearse la forma en cómo diseñan los perfiles para los puestos de trabajo y han tenido que enfocarse en las competencias y no en el género.
Esto se evidencia en la planilla de SURA en República Dominicana, donde el 63% del total de sus colaboradores son mujeres, de los cuales el 64% ocupan puestos de liderazgo. Se destaca que su comité directivo está conformado por dos hombres y seis féminas, es decir, el 75%, quienes cuentan con 15 años promedio de antigüedad.
De León Pimentel, quien se describe como aprendiz de la vida, asegura que se evidencia una evolución de la mujer en el mercado laboral local e internacional, pero esto no es sólo en la cuota que representan, sino también en los aportes que realizan a la sociedad.
“Hoy las féminas se valoran más como profesionales y sienten menos vergüenza que en el pasado, incluyendo a las emprendedoras de mipymes, en las cuales vemos mayor incidencia y permanencia”, afirma.
Tendencias
En el Observatorio de SURA, han identificado varias tendencias que se enfocan en el desarrollo de las posiciones laborales. Una de ellas es “aprendiendo a aprender”, influenciada por los avances tecnológicos, en los que se evidencia la necesidad de un aprendizaje permanente.
“Esto nos plantea el reto de la empleabilidad, que es la capacidad de mantenernos vigentes en términos de conocimientos, habilidades y competencias. También, es reconocer que no solo en las capacitaciones formales se da el aprendizaje. Se aprende en espacios menos estructurados: conversando, participando en proyectos o a través de las retroalimentaciones”, señala.
Otra tendencia es “una sola vida”. De León explica que está marcada por la hiperconectividad generada por el nivel de interacción de las personas con los medios digitales y el teletrabajo.
“Las organizaciones flexibles son tendencia en las empresas que se están replanteando la forma como se organizan al interior para buscar una mayor flexibilidad, para que la toma de decisiones sea más rápida y oportuna y no dependa de una sola persona, sino que los empleados puedan participar en ella”, señala la ejecutiva, quien se inclinó por este sector porque le “gusta apoyar a los demás en su desarrollo y aportar para tener el mejor talento en la empresa”.
El reconocimiento de la individualidad fue otro aspecto que analizaron desde la empresa, donde identificaron que existen colaboradores que se quieren comunicar con la estructura de la organización como lo hacen con sus amigos. Para ellos es importante ser “reconocidos, obtener remuneración, beneficios diferenciados y flexibles”.
“Las nuevas generaciones privilegian trabajar en empresas afines con sus valores y principios, a su propósito o estilo de vida. Empresas que, a la vez, le sirvan de puente para lograr sus objetivos, restando relevancia a la remuneración versus esa afinidad que reciben como individuos”, señala.
Sector mujer
La ejecutiva de SURA precisa que “trabajar en talento humano ha sido una gran oportunidad y un voto de confianza. No puedo negar que, para mí, fue un salto al vacío”. Sin embargo, “ha sido un camino de muchas satisfacciones y grandes aprendizajes que no terminan nunca”.
De León Pimentel, quien se define como “una persona resiliente y que realiza con pasión lo que se propone”, exhorta a las mujeres a perseverar “en lograr la excelencia, hacer las cosas de manera sobresaliente, trabajar en equipo y ser curiosas. No se conformen. Cuestionen, sugieran, trabajen con pasión y el éxito llegará como resultado”.













