Un mercado de trabajo más eficiente necesita de una institucionalidad laboral eficaz y moderna, la cual, entre otros objetivos, deberá garantizar la plena vigencia de los derechos laborales fundamentales, en especial la libertad sindical.
Esto es lo que piensa el director regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Virgilio Levaggi, quien considera que el salario mínimo, negociación colectiva y protección social son temas que tienen mucho que ver con la tarea de que los beneficios del crecimiento económico sean compartidos con quienes contribuyen decisivamente en su generación.
El alto funcionario de la OIT considera que la adecuada participación de las mujeres en el mercado laboral dominicano no sólo es un tema de principio, sino que resulta esencial desde la lógica productiva y para la gobernabilidad democrática. “Parece que ha llegado la hora de que los ciudadanos dominicanos den un salto cualitativo en su modelo de desarrollo hacia uno que tenga en su centro a la persona y su trabajo”, afirmó.
Levaggi destaca que la reciente cooperación entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la OIT, respecto del crecimiento económico de República Dominicana, destaca que este, durante los últimos 20 años, ha sido muy importante; sin embargo, su impacto en el combate a la pobreza y la mejora de la cantidad y calidad de empleo no ha sido significativo. “Ha habido crecimiento, pero los frutos no han llegado a la mayoría”, apunta.
A su entender, se presenta entonces para la generación actual de dominicanos la tarea impostergable de que su economía siga creciendo y que sus resultados lleguen a quienes contribuyen con ello. Indica que los trabajos del FMI y la OIT dan algunas pistas para el logro de este objetivo.
Reconoce que el presidente Danilo Medina y su gobierno tienen ideas claras al respecto y cuentan con apoyo popular suficiente para poner en marcha políticas públicas que respondan a la necesaria armonización entre progreso económico y generación de suficientes empleos de calidad.
Además, dice, la alta credibilidad política del Presidente, según encuestas recientes, le permite convocar a los mejor del país para la creación de los consensos necesarios para avanzar en la consecución de crecimiento económico con trabajo decente.
El director regional de la OIT explica que los dirigentes de las tres grandes centrales sindicales cuentan con respaldo de sus representados y son capaces de articular propuestas que respondan a las expectativas de los trabajadores dominicanos.
A su entender, el presidente de Copardom, Jaime González, quien fuera recientemente reelecto, es un empresario lúcido que proviene de un sector productivo que conoce las ventajas de la cooperación entre trabajadores y empresarios, así como la utilidad del diálogo social.













