Durante los primeros seis meses de este año ingresaron al país 32.5 millones de barriles de combustibles, entre refinados y no refinados, lo que representó un incremento de 31.8% en relación con lo importado en igual período de 2020.
Sin embargo, en términos de valor, esa cantidad de hidrocarburos sumó US$1,471.9 millones, lo que implica un aumento de 65.3% frente a los US$890.4 millones pagados en igual período del 2020 por los 24.6 millones de barriles que se importaron.
Entonces, si la proporción porcentual del valor de los combustibles importados es muy superior al aumento relativo del volumen importado, queda demostrado que los precios del petróleo y sus derivados están más caros ahora que el año pasado.
Así lo indica la Dirección General de Aduanas (DGA) en su Boletín Estadístico de Hidrocarburos, donde se destaca que, de todos los combustibles importados en los primeros seis meses de este año, el 75.7% provino de los Estados Unidos, seguido por un 7.7% desde los Países Bajos, 3.9% desde Reino Unido y 2.9% desde España.
Atrás quedaron los países que como Venezuela en algún momento estuvo entre los principales suplidores de combustibles al país, mientras que desde Colombia y Trinidad y Tobago, que antes eran importantes vendedores de hidrocarburos para República Dominicana, apenas llegó en lo que va de este año el 2.3% y 1.5%, respectivamente.
Las cifras indican que en el primer semestre de este año la mayor cantidad de combustible importado fue de gas natural (11.85 millones de barriles), gas licuado de petróleo (GLP) con 5.55 millones de barriles, aceites crudos de petróleo (4.46), gasolina (4.37), gasoil (3.27), fuel oil (2.40) y gasolina de aviación con 0.60 millones de barriles.
De seguir la tendencia del primer semestre, se puede determinar que este año la importación de combustibles podría superar los 65 millones de barriles, entre refinados y petróleo crudo y gas natural. El informe de Aduanas no incluye el carbón mineral.













