Marcelino A. Vargas
En vista de que los principales insumos que inciden en la producción de leche incrementan de precio continuamente y con la leche, que es un producto político, no ocurre lo mismo, consideramos que es urgente en el país establecer un sistema racional inteligente de pastoreo, con el propósito de manejar mejor el suelo y los pastos y de esa forma los ganaderos dependemos menos del uso de concentrados y fertilizantes. Por supuesto para lograr lo expresado anteriormente es necesario el uso de banco de proteína o el silvopastoreo, además el uso de piñón cubano u otros en las empalizadas y la siembra de samán, cambrón en las zonas secas y otras leguminosas como árboles para sombra. Establecer el silvopastoreo requiere alrededor de dos años para obtener buenos resultados, mientras tanto sugerimos maximizar el manejo de nuestros pastos, con fines de que los ganaderos sean más eficientes y competitivos en un tiempo breve.
Medidas simples para estimular la producción de leche y carne en corto tiempo
Es urgente declararle la guerra a las diferentes malezas que invaden los potreros, sobre todo al pajón haitiano, maicoté y otros que se están adueñando de una gran parte de nuestras fincas a nivel nacional, sobre todo en la línea noroeste y en las regiones sur y este del país.
Es necesario establecer un plan para disminuir el tamaño de los potreros, con fines de que en corto tiempo duplicar la carga animal. En estos potreros pequeños debemos utilizar postes vivos (piñón cubano, moringa y otros) preferiblemente o hacer uso del cerco eléctrico, siempre que dispongamos de sombra, como Samán y otros. Este trabajo debe iniciarse en la región Este, donde por lo regular los potreros son muy grandes con relación a la carga animal.
Se debe tomar medidas con relación al sobrepastoreo que erosiona y degrada el suelo y afecta negativamente la producción de leche y carne.
Es de importancia establecer un sistema de rotación en las fincas, con el propósito de que los pastos sean consumidos en su punto óptimo de nutrientes.
Debemos establecer y apoyar un plan de conservación de los pastos en forma de silo o heno con fines de evitar año tras año la disminución de la producción de leche y carne, además de la pérdida de peso y muerte de animales en la época de sequía. Al mismo tiempo el Gobierno debe ayudar y estimular la siembra de buenas variedades de caña de azúcar.
En cada regional debemos establecer las fincas modelos de producción de leche, con el buen uso de las gramíneas disponibles en los potreros o la yerba de corte. Estas fincas pueden ser de dos ganaderos por provincia, sobre todo pequeños y medianos productores de acuerdo a la capacidad de producir leche.
Recomendados
El primer modelo consiste en convencer a los ganaderos con algunos recursos económicos, con hechos reales, con una pragmática asistencia técnica pagada por el Gobierno. De esta forma estos podrían duplicar la producción de leche y carne en un corto tiempo. Este tipo de ganadero aparece en cada provincia y como va a incurrir en gastos económicos, proponemos que lo que dispongan de algunas condiciones lo hagan con recursos propios. De no disponer de esas condiciones favorables, que se le otorguen préstamos a mediano y largo plazo con un interés entre 6 a 10%. Quien suscribe ha sido un ejemplo de este primer modelo y estamos en disposición ayudar a aplicarlo en las diferentes zonas del país.
El segundo modelo estará compuesto por pequeños y medianos productores que están en disposición de producir leche y carne, pero que por diversas razones están pasando por una situación económica muy difícil. Sin embargo disponen de la tierra y con deseo de trabajar, por lo que este caso amerita que el Gobierno le preste algunas ayudas económicas, especialmente en roturación de tierra, semillas de pastos, control de malezas, fertilizantes y alambre. Además se le puede otorgar un préstamo con el interés mencionado anteriormente. Algo de mucho interés en estos casos es que estas ayudas y préstamos sean dirigidos y supervisados por técnicos bien entrenados, con fines de que estos recursos jamás sean destinados a cualquier otro renglón que no sea la de estimular la producción de leche y carne.
Sistema silvopastoril
Debemos tener presente que el fenómeno del cambio climático es sin duda alguna el mayor desafío que ha enfrentado la humanidad en toda su historia y a nosotros nos ha tocado la responsabilidad de no contribuir con la contaminación del medio ambiente y el calentamiento global. Si no tomamos medidas drásticas entre todos, seremos los responsables de que las sequias sean más prolongadas cada año y como consecuencia se producirá menos alimentos y a mayor costo. Además dispondremos cada día de menos agua y los incendios serán más frecuentes.
El sistema silvopastoril es la vía más correcta para incrementar la producción de leche y carne a bajo costo, por lo que obtendremos mayores beneficios, pero sin contaminar el medio ambiente. Lo ideal sería tener en un mismo potrero las gramíneas combinadas con arbustos como la leucaena o la tithonia dependiendo del tipo de suelo, además de árboles de leguminosas como el samán, piñón cubano y el cambrón. Consideramos como esencial cambiar nuestro sistema de producción; de no hacerlo nos quedaremos rezagados
Sin pérdida de tiempo, tanto el Gobierno como los productores de leche y carne debemos prestar nuestra mayor colaboración con fines de que en nuestro país se establezca a la menor brevedad posible este sistema y de esa forma lograr una mayor productividad y competitividad en la producción de leche y carne. El termino cambio ganadero puede ser concebido como un cambio en los sistemas de producción animal orientado a mejorar las condiciones económicas y sociales de la población. Lo que se traduce en un mejor y mayor nivel de seguridad alimentaria, ingreso, consumo, salud y educación.
Los principales beneficios de establecer un sistema silvopastoril equilibrado para el país y para los productores son los siguientes: logramos incrementar la producción de leche y carne más sana y a menor costo, se evita la erosión y la degradación de los suelos, logramos incrementar la producción de forrajes de calidad durante largo tiempo, obtenemos un microclima más benigno con temperatura más bajas y mayor humedad relativa en la época seca; además logramos reducción de los costos relacionados con el control de parásitos externos e internos, fertilización de los pastos y alimentación del ganado entre otros.
Conclusiones
En la actualidad una tonelada de leche en polvo está por encima de los US$5,000, esto significa que importamos alrededor de US$150 millones al año solo de este producto lácteo, causado por falta de reglas claras y un poco de estímulo con fines de revertir esta situación. Sin embargo se paga por un litro de leche dominicano de calidad $20, cuando el importado está por encima de $30.
La ganadería de leche requiere de planes concretos de parte del Gobierno, como es el caso de hacer cumplir la Ley del Etiquetado y no permitir el uso de fórmulas lácteas en los planes sociales, sobre todo, el ganadero no puede vender por debajo de su costo. Además se debe incentivar las cooperativas y un programa de mejoramiento genético para obtener razas de mejor poder de adaptación en el trópico. Además debemos tomar medidas ahora para poder enfrentar con éxito en el futuro los efectos del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamerica (DR-Cafta).
Consideramos que a los productores y al gobierno nos ha faltado más voluntad que recursos económicos para cambiar el rumbo de la ganadería de leche y carne. Si queremos, juntos lo lograremos.
El autor es médico veterinario
Fue director de Ganadería y presidente de Aproleche en dos ocasiones
Con Maestría: Producción Animal UASD y Reproducción y Cruzamiento de Razas Inglaterra
marcelinovargas@gmail.com













