[dropcap]S[/dropcap]egún la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) la economía latinoamericana crecerá de manera negativa durante el 2015 (-0.4%), con pronóstico reservado para 2016 cuando se estima una expansión de apenas un 0.2%.
Contrariamente, la economía dominicana es la que mostrará el mayor crecimiento entre los países de la región al finalizar este 2015 con un 6.6%, al tiempo que será una de las que más crecerá durante el 2016 (5.2%) según las estimaciones realizadas.
Estos datos son relevantes pues hablan muy bien de la consistencia de la economía dominicana, aunque se cuestiona el poco “boroneo” que le ha hecho este año la macroeconomía a la microeconomía.
Los problemas vinculados a las relaciones comerciales con Haití se destacan también como aspectos importantes de este 2015.
En efecto, el mantenimiento de una veda a determinados productos dominicanos que se exportan hacia ese otro lado de la isla, ha sido una constante de las autoridades haitianas, lo que se agravó con la medida de que productos como el cemento y los blocks, ya no entrarían por la frontera sino por vía aérea o marítima.
En ese mismo orden, la aparición de la Mosca del Mediterráneo continuó complicando el 2015 para los exportadores agrícolas quienes, con decenas de furgones en Aduanas, tuvieron que desmontar sus productos y, al mismo tiempo, comenzar a calcular las pérdidas.
El incremento al salario mínimo del sector formal, después de un largo proceso de lucha a nivel del inoperante Comité Nacional de Salarios, fue otro hecho distintivo de 2015, constituyendo esto un alivio para los trabajadores que venían de una larga sequía en términos del incremento de sus ingresos. Sin embargo, el nivel de ingreso laboral mensual del trabajador dominicano continúa siendo insuficiente y no alcanza para comprar una canasta familiar cuyo costo no dejó de elevarse durante este año.
También durante 2015, un Black Friday bastante movido dejó ver a los comerciantes que los dominicanos son débiles frente a la promoción y la publicidad, pues se vendió de todo y para todos, y a cualquier precio, a pesar de las amenazas de Proconsumidor.
Los industriales dominicanos, de su lado, terminaron aliviados en su percepción de la economía, después de estar pesimistas por el comportamiento de sus ventas durante los primeros sietes meses de este año.
A esto se añade la estabilidad que tuvo el sistema financiero en este 2015, a pesar de la quiebra del Banco Peravia a la luz de los ojos de las autoridades monetarias. Termino este artículo despidiéndome de mis lectores, pues ya no escribiré más en este periódico… hasta el 2016. Inocente mariposa.











