[dropcap]E[/dropcap]l 2015 fue un año caracterizado por más aspectos negativos que positivos, según un balance conjunto realizado por las centrales sindicales dominicanas. El análisis destaca los temas más transcendentales y cita los que afectan a la clase trabajadora y a la sociedad en general.
Reconocen que la inversión del 4% en educación ha sido un aporte significativo al desarrollo del país porque se ha privilegiado la construcción de aulas, contribuyendo así a una mayor integración y cobertura a todos los infantes en edad escolar.
Sin embargo, la deficiencia en la formación de maestros, supervisión efectiva de los alimentos suministrados a los niños y una mejoría en los ingresos de los docentes permanecen como retos importantes para este 2016.
Resaltan su inconformidad en ámbitos como la alta tasa de accidentes laborales, los bajos salarios y costo de la vida, el empleo e informalidad, seguridad social y salud, entre otros puntos.
Explican que el país se caracteriza por un alto crecimiento económico, pero que crea una distancia abismal entre un sector empresarial que acapara el 60% del producto interno bruto (PIB) en utilidades o ganancias, intereses y otros ingresos netos y una clase trabajadora que recibe un 33% en forma de retribución. Mientras, “el resto va a parar a manos del Estado como impuestos”.
El informe está firmado por los presidentes del Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael Abreu; de la Central Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), Jacobo Ramos; y por el secretario general de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel del Río.
Los dirigentes consideran que la mala distribución de las riquezas se manifiesta en los bajos salarios, atribuyendo que en septiembre el ingreso mensual por hogar rondaba los RD$22,448, equivalente al 80% de la canasta básica.
Advierten que el déficit de 20% que existe entre el promedio de ingresos y lo que cuesta la canasta puede hacerse más pronunciado, ya que este año “trajo como consecuencia un aumento de 13% a 16% del ITBIS, de productos muy sensibles de la canasta familiar, tales como aceite, café, chocolates, yogur, entre otros”.
Destacan que la juventud y mano de obra femenina son los más afectados con el desempleo, ya que la tasa se sitúa en un 14% y “es claro que el empresariado se beneficia de la situación que se crea, debido a que dispone de una mayor cantidad de mano de obra a ser contratada en condiciones de mayor precariedad”.
Agregaron que por ello la economía informal ha continuado creciendo, arrastrando consigo trabajadores que están desprotegidos, tanto del Sistema de Seguridad Social como de las propias leyes laborales.
El movimiento sindical insiste en revisar la Ley 87-01 que crea el Sistema Nacional de Seguridad Social y pide una mayor inversión en el campo de la salud pública.
Además, sus representantes resaltaron que aunque es un avance su creación y puesta en vigor, no es suficiente, puesto que se han creado nuevas inequidades tales como poner límites de costo a las enfermedades, excluir a los pensionados y jubilados de la protección de la salud, entre otras.
Seguridad social
Las centrales sindicales valoran la ampliación de la suma correspondiente a la cobertura en medicamentos, enfermedades de altos costos y otras medidas implementadas por el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS), la puesta en estudio de un nuevo catálogo de prestación de servicios, entre otras mejoras.
Consideraron positivo que el Gobierno haya convocado a la firma para crear el Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico (Pacto Eléctrico) y que “por ser un servicio estratégico y básico para la población y el desarrollo del país, debe estar mayoritariamente en manos del Estado en lo que tiene que ver con la generación, transmisión y distribución, dejando un porcentaje al sector privado”.
Respecto a viviendas, proponen que la política procure disminuir el déficit aproximado de un millón de unidades que son sustituidas por el hacinamiento y la construcción de viviendas informales, que al no ser planificadas provocan un crecimiento desordenado en la población.












