La deuda neta acumulada del Reino Unido, excluidos los bancos del sector público, ascendió en febrero a 2.3 billones de libras (€2.8 billones), equivalente a un 94.7% del producto interior bruto (PIB), un nivel no visto desde la década de 1960, informó este martes la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en inglés).
La ONS indicó que el endeudamiento del Estado fue de 13,100 millones de libras (€15,720 millones) el mes pasado, la cifra más alta alcanzada en ese mes desde que comenzaron los registros mensuales en 1993.
Esa cantidad supuso 2,400 millones de libras (€2,800 millones) menos que en febrero de 2021 y 12,800 millones de libras (€15,358 millones) más que en febrero de 2020, justo antes de la pandemia del coronavirus, señala el organismo.
Los datos se conocen cuando el miércoles el ministro de Economía, Rishi Sunak, expondrá ante el Parlamento la llamada Declaración de Primavera, en la que revelará las últimas previsiones de crecimiento y anunciará novedades respecto al presupuesto general del Estado presentado el pasado 27 de octubre.
Tras conocer las estadísticas financieras, Sunak dijo este martes que “con la inflación y los tipos de interés en aumento, es crucial no permitir que la deuda se dispare y sea una carga para las generaciones futuras”.
“La incertidumbre causada por los impactos globales hace que sea más importante que nunca adoptar un enfoque responsable de las finanzas públicas”, añadió, en una indicación de que seguirá adelante con ciertas polémicas subidas de impuestos, frente a quienes le piden flexibilidad ante el aumento del costo de la vida.













