La deuda pública consolidada de República Dominicana aumentó en US$5,269.3 millones durante los primeros tres meses de este año, al pasar de US$59,201.6 millones a US$64,470.9 millones entre el cierre de 2021 y marzo de 2022. En términos netos, sólo la del Banco Central sumó US$2,530.9 millones en el primer trimestre de este año.
¿Y cómo vamos al 30 de junio en cuanto a la deuda del sector público no financiero (SPNF)? Los datos de la Dirección General de Crédito Público establecen que llegó a US$51,804.4 millones, representando el 47.5% del producto interno bruto (PIB), estimado en US$109,045.4 millones.
El saldo de deuda del SPNF está compuesto en un 70.3% por deuda externa, la cual presentó un saldo insoluto de US$36,435.3 millones, mientras que el 29.7% restante corresponde a deuda interna, que totalizó RD$840,922.7 millones, equivalentes a US$15,369.1 millones, a la tasa de cambio de RD$54.7151 por dólar. Estos montos representan el 33.4% y el 14.1% del PIB estimado, respectivamente.
Del total de la deuda interna US$2,419.1 millones (2.2% del PIB) corresponden a deuda intergubernamental de bonos emitidos por el Gobierno Central para la recapitalización del Banco Central.
Ahora me surge la siguiente pregunta: ¿Debemos temer a la deuda pública? En los últimos dos años ha aumentado de una manera casi exponencial, principalmente por los efectos de la pandemia sobre la economía dominicana. Fue necesario endeudarse, casi hasta el tuétano, para no echar a perder la economía. La deuda pública consolidada ha aumentado en más de US$17,785.8 millones desde junio de 2020, es decir, un 38.1% en los últimos dos años. Este dato nos da una idea de lo que ha tenido que hacer este país para mantenerse a flote y no hundirse en la crisis.
Estoy entre quienes creen que las medidas tomadas por las autoridades monetarias y fiscales han sido fundamentales y las considero una receta combinada para enfrentar los efectos de la crisis global agravada ahora por la guerra entre Ucrania y Rusia.
Aun no me preocupa la deuda porque la expansión económica dominicana ha continuado, a pesar del revés que significó el covid en 2020 cuando retrocedimos -6.7%. Para este año, según las estimaciones del Banco Central, el crecimiento del PIB podría rondar el 5%, ubicándose entre los de mejor desempeño en América Latina. Sin embargo, la inflación se muestra como el gran monstruo a vencer para todas las economías. Según el reporte del IPC de julio, la inflación interanual continuó cediendo gradualmente, ubicándose en 9.43%, lo que equivale a 0.21 puntos porcentuales por debajo de la tasa máxima del presente año, que alcanzó 9.64% en abril.
Las notas buenas están por el lado del manejo de la deuda por parte de las autoridades. En diciembre del año pasado las calificadoras Fitch Ratings y Standard & Poor’s mejoraron la calificación del país. La primera mejoró de negativa a estable y la ubicó en BB- ante un crecimiento más rápido. Así también opinó de la segunda firma.









