[dropcap]E[/dropcap]l Fondo Monetario Internacional (FMI) le puso buenas notas a República Dominicana en cuanto al manejo del déficit fiscal y del endeudamiento, aunque con algunas observaciones.
El organismo internacional destaca el crecimiento favorable de 7% de la economía medida por el producto interno bruto (PIB) y a la vez elogia el control de la inflación y la flexibilidad programada de la tasa de cambio, combinada con la estabilidad macroeconómica.
En cuanto al nivel de endeudamiento y el déficit consolidado de las finanzas públicas dominicanas, el FMI también hizo sus mediciones. La deuda del sector público consolidado (incluida deuda del sector eléctrico y del Banco Central) es ubicada por el organismo internacional en 48.5% del PIB al cierre del año 2015.
Asimismo, el déficit del sector público consolidado (déficit fiscal más déficit cuasifiscal del Banco Central) es comparado por el FMI con el experimentado durante los años 2013 y 2014, de aproximadamente 4.5% del PIB. “En términos generales, se estima que el déficit en 2015 se ha mantenido en un nivel similar al del año anterior, excluyendo los ingresos extraordinarios”, indica.
Comparaciones
Cuando se analizan las estadísticas publicadas por el Gobierno y las que elabora el Banco Central sobre su nivel de certificados, se observa que al cierre del año pasado, la Dirección General de Crédito Público ubica la deuda no financiera en US$24,154.6 millones, equivalente al 36.7% del PIB (actualmente está más alta en monto, aunque menor como porcentaje del PIB).

De esa cantidad, el 24.4% es deuda externa y el 12.4% restante es deuda interna. Si el FMI asume que la deuda consolidada es 48.5% del PIB debe ser porque agrega el balance de certificados del Banco Central y lo estima en 11.8% del PIB.
Sin embargo, el Banco Central, en un informe reciente, señala que al cierre de 2015 su balance de certificados, lo que puede definirse como la deuda del sector público financiero, alcanzó el 12.6% del PIB.
Entonces, al sumar el porcentaje del PIB que Crédito Público le da a la deuda del sector público no financiero con la que el Banco Central le da a su balance de certificados, el resultado sería de 49.4% del PIB, más del que señala el FMI (esto es 36.7% + 12.6%).
En términos contables, el FMI coloca al país mejores notas de las que han publicado las propias entidades del Estado. Pero en cuanto al déficit consolidado ocurre lo contrario, ya que el FMI lo ubica por encima de lo publicado hasta ahora por el Gobierno central.
Al comparar el déficit consolidado de 4.5% del PIB en 2014 con el de 2015, el FMI le da un nivel más elevado al que publicara el Gobierno cuando dijo que su déficit fiscal en 2015 quedó en 2.4% del PIB, mientras que el Banco Central señala que su déficit cuasifiscal cerró el año pasado en 1.4% del PIB. La suma da como resultado un déficit consolidado de 3.8% del PIB, muy por debajo del 4.5% que estima el FMI en su informe de evaluación más reciente.
Pero en esa parte hay que tomar en cuenta que cuando el FMI calcula el déficit consolidado del sector público deja fuera los “ingresos extraordinarios”. Es posible que al excluir esos ingresos, entonces el déficit haya terminado en 4.5% del PIB y no en 3.8%.
Los ingresos extraordinarios del Gobierno se producen por diversas vías como el aporte que hacen las empresas cuando una adquiere a otra, ya que esas operaciones implican el pago del impuesto sobre la ganancia de capital. El año pasado, la Dirección General de Impuestos Internos reportó ingresos extraordinarios sobre los RD$7,000 millones.
También la Dirección General de Aduanas (DGA) obtiene ingresos extraordinarios con las revaluaciones que hace a determinadas mercancías, así como los cobros de penalidades por violaciones a normas de importación vigentes.
Prevé más endeudamiento
El Fondo considera que las presiones relacionadas a la sostenibilidad fiscal y el gasto social requieren atención al “fortalecimiento de la posición fiscal”. Y agrega que en el mediano plazo, la deuda pública se incrementará, debido a los grandes déficits consolidados.
Pero elogia lo que define como “compromiso continuo de las autoridades con la disciplina fiscal”, lo que provee una buena oportunidad para llevar a cabo ajustes que lleven la deuda a una tendencia a la baja.
“Se necesita un gran esfuerzo para ampliar la estrecha base tributaria, erosionada por las exenciones y los incentivos fiscales, y para hacer frente a los gastos ineficientes, incluso en subsidios generalizados a la electricidad”, es una de las observaciones más notables del FMI en su evaluación al país.
Lo que opina el FMI
“La actividad económica mantiene un impulso fuerte, beneficiado por un entorno externo favorable y un marco de políticas macroeconómicas más fortalecido. La demanda interna ha sido el principal motor del crecimiento, apoyado por una expansión del empleo, crecimiento robusto del crédito, precios del petróleo más bajos y la recuperación de Estados Unidos.
La inflación se mantuvo baja, el déficit en cuenta corriente se contrajo y los indicadores sociales claves mejoraron. La implementación de políticas adecuadas ha sustentado el robusto desempeño económico.
El esquema de metas de inflación ha sido exitoso en el mantenimiento de las expectativas de inflación en torno al rango meta oficial en un contexto de choques de oferta positivos y notables esfuerzos de consolidación fiscal en los últimos tres años, lo cual ha logrado moderar el incremento de la deuda pública. En lo adelante, a medida que se disipen algunas de las condiciones externas favorables, se espera que la economía retorne a su crecimiento potencial del 4.5-5 por ciento.
El desafío para las políticas macroeconómicas será sostener altas tasas de crecimiento y abordar los desafíos pendientes de la pobreza y la desigualdad, reforzar aún más la situación fiscal, limitar los riesgos de los efectos internacionales negativos y hacer frente a los legados de largo plazo en el sector eléctrico”.












