En pleno siglo XXI los seres humanos tienen la opción de donar su cuerpo a la ciencia una vez fallecen. Esto, con el objetivo de ser usados en la investigación científica constituyéndose como una acción caritativa. Mientras, otros son moldeados y conservados mediante la plastinación, un método de preservación que sustituye los fluidos de los tejidos y se reemplazan por plásticos reactivos. Este proceso permite conservar el cuerpo durante un promedio de 10 años y mantiene su forma sin desprender olor desagradable.
Familias y estudiantes se interesan en conocer la anatomía humana expuesta en ocho cuerpos completos, seis torsos y 100 órganos, colocados en vitrinas en una sala cuadrangular. “Es un viaje al interior del cuerpo humano, siendo una forma de conocer desde la procreación hasta el fallecimiento de una persona” indica el ejecutivo de “Bodies: cuerpos humanos reales”, Hernán Ganchegui.

Entiende que la sociedad occidental trabaja con cuerpos no reclamados por sus parientes, mientras que el proyecto utiliza cuerpos donados a la ciencia. “Este método es una revolución, porque el cadáver deja de despreciarse y con la plastinación aplicada las personas pueden visualizar órganos, tejidos y extremidades que en su mayoría se visualizan en estudios médicos”, expresa.
Para el ejecutivo, el objetivo es lograr que los dominicanos comprendan cómo está constituido el cuerpo humano, cuáles órganos posee y cómo es su funcionamiento, así como “enseñarles cómo pueden mantenerse sanos”.
Patologías
Algunos órganos tienen comorbilidades para mostrar las consecuencias de hábitos como el tabaquismo, una vida sedentaria y el desarrollo de la hipertensión arterial (HTA), opción que muestra al espectador un posible futuro de descuidar la salud.
Conforme datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1.6 millones de muertes suceden por enfermedades cardiovasculares en la región de América Latina y el Caribe, de las cuales 500,000 son personas menores de 70 años. Mientras, estiman que 250 millones de personas padecen de HTA y desarrollan patologías vasculares agravando su situación de salud.

El “Plan nacional de prevención y control de las enfermedades no transmisibles” (2017), publicado por el Ministerio de Salud Pública, indica que el 31% de dominicanos mayores de edad padecen de HTA. “Mostrar órganos afectados es una manera para concientizar a la población acerca de los diferentes comportamientos que tenemos durante nuestra vida, lo que incide directamente en el cuerpo”, asegura Ganchegui.
Comenta que visualizar pulmones saludables y otros afectados por el tabaco enseña a las personas sobre este mal que, según la OMS, registra el 40% de las muertes relacionadas con enfermedades respiratorias crónicas (ERC) y cánceres. Además, en 2017 el hábito de tabaco terminó con la vida de 3.3 millones de fumadores activos y pasivos debido a afecciones pulmonares. De esta cantidad, 1.5 millones murieron de ERC, 1.2 millones por cáncer traqueal, bronquial y pulmonar y 600,000 por infecciones respiratorias y tuberculosis.
Mercado
Resalta que los precios de entrada (RD$350) en República Dominicana son más económicos que en Estados Unidos que cuesta RD$1,601 (US$20). “Nosotros tratamos que en cada país tengamos una entrada accesible, ajustándonos al mercado”, agrega el ejecutivo, quien estima que la población entre 18 y 30 años es el segmento más concurrido en el evento.

De acuerdo con cifras, en América Latina dos millones de personas presenciaron la exposición y entre 25 millones de espectadores a nivel mundial. “Nunca me gusta decir el estimado, pero me encantaría que vinieran 100,000 dominicanos”, comenta Ganchegui.
Aclara que los directivos apuestan por un mayor público y encontrar un punto de equilibrio, es decir, asistencias que compensen los costos. “Uno gasta solamente en los procesos aduanales y fletes unos US$50,000 para viajar de país en país, además de otros gastos”, sostuvo.
Santo Domingo y el Distrito Nacional registran más de tres millones de habitantes, lo que posiciona a la demarcación como un mercado atractivo para ejecutivos extranjeros. Así lo entiende Ganchegui, quien resalta que es una población que les permite captar un mayor público y atraer a habitantes de las regiones del Norte y el Este debido a la rápida movilidad urbana.







