Los censos están en un proceso de transformación a nivel global, ya que las herramientas de conteos manuales se encuentran en desuso para conocer la cantidad oficial de habitantes de una población y sus datos demográficos, sociales y económicos.
Conociendo esta realidad, del 10 al 23 de noviembre, República Dominicana realizará su X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, afianzado en una gran novedad: por primera vez en su historia se apoyará totalmente en la tecnología durante todo el proceso.
De esta forma, la recogida de datos que harán los empadronadores, así como la evaluación, análisis y divulgación se sustentarán en el uso de herramientas electrónicas como forma de hacer que el proceso sea más ágil, certero y rápido.
En un contexto dominado por transformaciones tecnológicas tan profundas, como la que ha experimentado el mundo en los últimos 10 años, instrumentos como los censos facilitan cambios positivos en la sociedad, impactando la competitividad nacional y la reducción de las brechas sociales.
El censo, una herramienta de múltiples beneficios, arroja informaciones necesarias para el diseño de las políticas públicas y la inversión requerida para mantener de forma adecuada los servicios públicos y mejorar la calidad de vida de los residentes del país.
Además, con estos datos se podrán definir e implementar los planes, programas, políticas y estrategias de desarrollo humano que ejecuta el Estado con el fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes que residen en territorio dominicano.
Los resultados que arroje el censo serán una radiografía a la sociedad que permitirán formular programas nacionales y subnacionales en esferas como la educación y la alfabetización, el empleo y los recursos humanos, la planificación familiar, la vivienda, la salud, el desarrollo rural, la planificación del transporte y de la red vial.
La periodicidad de los datos censales, que en el caso de República Dominicana se hace cada 10 años, contribuye a evaluar una situación o grupo social específico y medir los avances logrados en el cumplimiento de objetivos de políticas públicas. Es la manera más idónea para conocer a profundidad los sectores que demandan más empleos, programas sociales y las zonas donde se requiere mayor inversión y saber qué tanto estamos cumpliendo la Estrategia Nacional de Desarrollo diseñada para el año 2030.
Además de los aspectos estadísticos, el censo favorece aspectos económicos que se reflejan en la actualidad, ya que se ha estimado que el proyecto generará alrededor de 34,602 empleos en diferentes roles entre los que se encuentran los empadronadores, supervisores, soporte técnico, entre otros, quienes devengarán un ingreso que va entre RD$25,000 a RD$30,000 para los supervisores y empadronadores.
Han transcurrido 12 años desde el último censo, período en el cual se han registrado cambios significativos en la población y la estructura productiva y económica de la actividad empresarial nacional. Ahora más que nunca, el censo resulta primordial para generar indicadores que sean la base para la formulación y evaluación de políticas públicas vinculadas a la productividad, el empleo y la competitividad.
Al aumentar la calidad de los servicios públicos, las empresas pueden administrar sus recursos, incrementar su productividad y estar prevenidos de los requerimientos y cambios que demanda el mercado.






