En 2016, el partido demócrata de los Estados Unidos (EE.UU.) denunció el hackeo de correos, usando algoritmos rusos. Recientemente se realizaron elecciones en Brasil y se argumentó que los repuntes del candidato contrario fueron el resultado de un algoritmo, generando un caos social.
En el universo digital, reinan los algoritmos diseñados para rastrear patrones de comportamientos humanos. Son fríos, insensibles y logran sus objetivos independientes del daño que pueden generar. Idénticos a los cambios de luces de un semáforo, que indican seguir o parar, sin importar la calidad del coche, quien lo maneja o la premura de los conductores. El lenguaje natural, el que usamos para comunicarnos, es ambiguo y extenso, pero el lenguaje de máquina no experimenta emociones, ni ambigüedades.
Los algoritmos son un conjunto de instrucciones o reglas definidas y no ambiguas, ordenadas y finitas que permite solucionar un problema, realizar un cómputo, procesar datos y llevar a cabo otras tareas o actividades. Dado un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución. Hay tres propiedades importantes que lo definen:
a.-Funciona en tiempo continuo, paso a paso, definiendo una secuencia de estados operativos o computacionales (uso del lenguaje de máquina) por cada entrada válida (datos suministrados al algoritmo antes de comenzar). No funciona de manera discreta o cuántica, como los electrones pasando de un nivel de energía a otro, ni dando saltos, sino que puede ser rastreado en cualquier estado secuencial. No aparece y desaparece, ni es ubicuo
b.-Cada estado operativo o computacional se define por el uso de una estructura de primer orden y cada algoritmo es independiente de su desarrollo, de manera que, en un sistema operativo, las estructuras de primer orden son invariantes bajo iguales presentaciones o iguales formas, por ejemplo: A=2B; es la condición de inicio. Si B igual a 3 (aquí el valor 3 es la entrada) entonces A igual a 6 (y seis es la salida o resultado para esta y solamente esta entrada), ésta es una implementación distinta a: si B igual 5 entonces A igual 10, que es otra implementación (Donde las condiciones iniciales se mantienen y la entrada ha cambiado de 3 a 5).
Otro ejemplo de primer orden o isomorfo es: María está entre Juan y Pedro (La condición inicial es: María está entre Juan y Pedro, que es abierta, pues esa posición puede ser unidimensional, bidimensional o tridimensional; al lado derecho o izquierdo de, arriba o abajo de, delante o detrás de); una secuencia nominal de esa descripción es JMP, o PMJ, pero no existirá MJP o MPJ; ni tampoco PJM o JPM, ya que María está, y solo está, entre Juan y Pedro, no está ni delante de ellos dos, ni atrás de ellos dos, ni los dos están a su izquierda o derecha. El algoritmo determinará que cada vez que se presenten esos tres nombres, solo existen seis resultados espaciales posibles si es tridimensional: JMP/PMJ; incluyendo además las otras opciones espaciales; Juan o Pedro abajo o arriba de María; Juan o Pedro delante o detrás de María.
Si los datos suministrados son cerrados que excluye posiciones de niveles o primacía, entonces solo hay dos posibles resultados. Si los datos son más cerrados, que solo consideren derecha o izquierda de Juan o Pedro, por ejemplo: María está entre Juan y Pedro y a la derecha de Pedro y todos están de frente, mirando, como si mirasen fuera de la pantalla, solo hay una solución y ningún otro resultado que JMP. En este último caso solo habrá una y solo una implementación en todas las entradas suministradas; no importa en qué orden introduzca la secuencia de nombre: PJM-JPM-MPJ-MJP-JMP-PJM, todas esas entradas tendrán como salida o resultado, solo y únicamente JMP. La ausencia de ambigüedad es determinante para resultados objetivos y no sujetos a múltiples interpretaciones.
c.-La transición de un estado al siguiente queda completamente determinada por una descripción fija y finita; es decir, entre cada estado y el siguiente solamente se puede tomar en cuenta una cantidad fija y limitada de términos del estado actual. Ver ejemplo anterior Pedro, María y Juan. Nunca aparecerá Elizabeth, Sandra y Esteban.
Esas tres propiedades son las que lo caracterizan. Como hay condiciones iniciales que lo definen, el algoritmo no puede reinventarse a sí mismo fuera de ellas. Habría que reiniciar el equipo para definir otro operador. En una experticia cualquiera, se puede definir el funcionamiento del algoritmo en uso. No hay forma de esconderlo ante los expertos.
Con las series simples o complejas, como las de Fourier, se pueden definir con precisión, los operadores o algoritmos (Razón de la serie). Solo las series divergentes o infinitas no permiten la definición de un único algoritmo, y en este caso, no permite operatividad funcional libre de ambigüedades. Generalmente, en el área del lenguaje de maquina o computacional los operadores o algoritmos son convergentes, tienden a un límite o resultado finito: la sumatoria queda definida por un valor único.
En el análisis de series divergentes, se definen rangos de probabilidades abiertos, pero enmarcados en condiciones de fronteras finitos. Por ejemplo, la posición de un electrón en un orbital de energía, no puede ser definida con precisión, pero si puede ser localizable en una nube electrónica finita. Igual que una persona moviéndose en una habitación por un periodo de tiempo determinado; no sabemos la posición que ocupa en un momento dado, pero sí sabemos que ocupa una posición en el volumen definido por la habitación y que está dentro. No sabemos si está sentado, de pie, vibrando, acostado o brincando, ni su velocidad, pero sabemos ciertamente que la persona está allí (Principio de incertidumbre de Heisenberg).
Los localizadores de los aparatos celulares y dispositivos similares convencionales, trabajan en base a series de Fourier transformada, FFT, (Fast Fourier Transform), donde las envolventes de las funciones correspondientes, a medida que el conjunto de series se hacen infinitos, hacen que el rango de posibilidades y probabilidades tienda a un límite o resultado, que define la exacta posición de un lugar, una persona o un dispositivo.
Las consecuencias que genere esa información, no tienen importancia para el algoritmo utilizado. Cuando Erwin Schrödinger, planteó su problema del gato dentro de una caja, definió dos estados reales superpuestos (muerto y vivo simultáneamente) con una probabilidad de 50% de ocurrencia. La apertura de la caja determinaba lo siguiente: la presencia del experimentador afectaba el resultado; si estaba muerto, en otra dimensión o universo el gato estaría vivo. El resultado observado no anulaba el otro, sino que se había transferido a otra dimensión o espacio tiempo diferente. Esto se conoce como el colapso de la función de onda.
Por consiguiente, la teoría del algoritmo para justificar fraudes es buena y válida, si usted tiene las pruebas o conoce de lo que está hablando y si, además, son consistentes con su discurso. Pero si no tiene pruebas y argumenta suponiendo estar frente a un algoritmo dentro de la caja de Schrödinger, podríamos deducir que éste está dentro del gato, que los votantes o concurrentes hicieron el papel del experimentador que afectó los resultados y, por consiguiente, que sus pruebas y alegatos están en el mundo de las abstracciones o conceptualizaciones utópicas o viajando sobre la función de onda.
En las contiendas se pierde y se gana. En términos prácticos, éticos y patrióticos, hay que saber competir en buena lid y aceptar los resultados.
De lo contrario, debe ir a otra realidad, en alguna dimensión desconocida, y presentarse junto con sus adeptos, como candidato ganador en ese otro espacio tiempo y, si es posible, llevar su gato con todo y algoritmo dentro.






