El significado de la palabra “prioridad” es descrito como la “ventaja o preferencia que una persona o
cosa tiene sobre otra”. También es descrita como la “cosa que se considera más importante que otra”.
Viéndolo así, es fácil determinar cuando algo es de prioridad para nosotros.
Sin embargo, muchas veces las personas se pierden en la forma de determinar las cosas que deben ser prioritarias, no solo en su presente, sino, además hacia su futuro. En la universidad, cuando imparto
docencia, siempre les hablo a los alumnos sobre la importancia de que vean su carrera universitaria
como una prioridad.
Esto así, porque los jóvenes, cuando terminan su bachillerato, se inclinan a inscribirse en la universidad
para cursar una carrera; a veces sin detenerse si quiera a pensar cuál es la disciplina que desean
estudiar, y tienen la tendencia a elegir una que “les parezca fácil”.
Pasa mucho en la carrera de Comunicación Social (periodismo, relaciones públicas), donde la mayoría de
los estudiantes no se inscriben por vocación e interés de ejercer las disciplinas de esa profesión, sino,
más bien, porque suena fácil y, sobretodo, porque tiene pocas materias de cálculos, es decir, pocos
números.
Un grave error, aunque no sin solución. En principio es así, pero se dan casos de que poco a poco, en la
medida en que avanzan, algunos estudiantes comienzan a tomarle cariño a la carrera y a darle
importancia, ya pensando en ejercerla de forma adecuada.
Pero otros no lo ven así y siguen cursando las materias solo con el interés de graduarse y no de
desarrollar sus habilidades en esa rama profesional.
Pero ya sea una cosa u otra, sobre lo que deseo llamar la atención de la juventud es en que deben
aprender a identificar lo que debe ser prioritario para sus vidas, en procura de visualizarse hacia el
futuro. Esa es una buena pregunta: ¿cómo te ves dentro de 10 años? Es posible que la respuesta sea
muy aérea, poco sustentada, lo cual no debería ser.
Me apena cuando veo a un estudiante decir que no se reinscribió en un cuatrimestre determinado
porque supuestamente no consiguió el dinero para costear el período. La pregunta es: ¿no conseguiste
en dinero o en realidad lo obtuviste y decidiste gastarlo en otra cosa sin detenerte a pesar en cuál es o
debe ser tu prioridad?
Muchos jóvenes estudian en la universidad per no ven esa actividad académica como algo prioritario.
Eso se pudiera entender en el sentido de que se trata de un proceso que dura no menos de cuatro años
y uno tiende a confundir lo prioritario con lo urgente, con lo que se le da más prioridad a alguno que se
requiere en lo inmediato, aun cuando lo que se realiza en el mediano plazo es más importante hacia el
futuro no muy lejano.
Eso es lo que ocurre con la carrera universitaria, que debería ser la prioridad número uno en cualquier
joven estudiante, pero no la ven así y tienden a descuidarse con algunas materias y hasta con
cuatrimestres completos.
Imagínese lo que implica repetir una materia del pensum de una carrera. Eso equivale a perder cuatro
meses de carrera, de vida, de profesión, de desarrollo. Pero en el momento, muchos jóvenes no se
detienen a verlo y pensarlo de esa forma.
Es necesario que los seres humanos, especialmente los de escasos recursos, aprendamos a definir
nuestras prioridades, de forma que se le dé más importancia a lo verdaderamente importante y no a
situaciones inmediatistas que se traducen en pérdida de tiempo.
¿Cómo es posible que alguien le dé más prioridad a la gestión de conseguir un dinero para comprar una
boleta de un concierto de algún artista en lugar de usar ese dinero para el pago de la reinscripción
universitaria y de las materias por cursar en un período determinado?
¿Por qué somos capaces de gastar 5 mil pesos en una noche de juerga y bebentina mientras se nos hace
difícil pagar 2 mil pesos por un pantalón o unos zapatos que realmente necesitamos? Saber identificar y
definir con claridad las prioridades en la vida, es de gran importancia para vivir mejor.






