Hay una obsesión por la recesión. Esto es lo que considera JP Morgan en sus perspectivas de mayo 2023, en las que plantea cinco ideas clave para sortear una contracción económica muy anticipada. En el texto introductorio, sin embargo, coloca un título de contrapeso: Un panorama esperanzador, lo cual es propio de su filosofía (razón de ser) de impulsar las inversiones a mediano y largo plazos.
JP Morgan, junto a otras entidades financieras, ha liderado algunos de los procesos de colocación o emisión de bonos de República Dominicana en el mercado de capitales.
En enero de este año, según informó el Ministerio de Hacienda, participó, junto a Citigroup Global, en la recompra por RD$37,221 millones de un bono internacional, indexado a pesos dominicanos con vencimiento en 2023, y emitió valores equivalentes en moneda local y extranjera. El monto global emitido por US$1,800 millones, que se utilizarían para la recompra del título referido, al igual que para cubrir parte de las necesidades del Presupuesto del Estado 2023.
Percepción
En todo caso, JP Morgan maneja correctamente a su favor el lenguaje de la percepción. “Entendemos por qué muchos inversores dudan en el actual contexto. La inflación y los tipos de interés siguen altos. El crecimiento se está frenando. Se avecina una recesión”, afirma JP Morgan en el primer párrafo de las conclusiones del análisis preparado por el Grupo Estratégico de Inversión Global, las cuales, en contraste, buscan trasmitir optimismo a los inversionistas con el título “En un momento de dudas, vemos oportunidades”.
El Grupo Estratégico de Inversión Global de JP Morgan, al analizar el contexto económico y financiero global, destaca que, sin embargo, ven oportunidades, pues “invertir consiste en construir carteras capaces de superar los riesgos a largo plazo”. En este orden, señala que, aunque puede que sea demasiado pronto para afirmar que el mercado está ante un nuevo contexto alcista, tampoco creen que sea a la baja.
Según el análisis, la renta variable puede subir, los bonos pueden proporcionar rentabilidades estables, las inversiones alternativas pueden dar acceso a oportunidades intrínsecas, por lo que todo ello podría potencialmente superar a largo plazo a la liquidez, con recesión o sin ella.
“Resulta difícil ignorar las amenazas a la economía. En Estados Unidos, éstas incluyen turbulencias en el sector bancario, reducción del crédito, caídas del ahorro de consumidores, descensos de los beneficios empresariales y aumentos de los despidos. Europa se enfrenta al espectro de una inflación aún elevada y a una guerra en sus fronteras”, señala el equipo de técnicos de JP Morgan.
Sin embargo, apunta que la recuperación de China parece sostenible, aunque persisten los riesgos geopolíticos. El equipo técnico dice estar de acuerdo con la mayoría de los economistas de la encuesta de Bloomberg y con el personal de la Reserva Federal respecto a que parece probable que se produzca una recesión en Estados Unidos antes de finalizar el año.
El panorama, descrito por JP Morgan como cargado de incertidumbre, ofrece ventajas comparativas, pues aun así creen que las perspectivas de rentabilidad a largo plazo han mejorado. “En lo que llevamos de año, tras un 2022 con resultados históricamente malos para la renta variable y la renta fija, los mercados parecen estar de acuerdo con nosotros”, estiman los expertos.
Para sostener sus perspectivas favorables, el equipo técnico de JP Morgan explica que en lo que va de año, una cartera global multiactivos con un 60% de renta variable y un 40% de renta fija lleva una subida del 6%.
“Creemos que las carteras diversificadas pueden seguir generando rentabilidades más altas que la liquidez o que la inflación hasta 2024”, destaca, mientras pone de manifiesto que su análisis es a partir de datos de sus clientes para ilustrar lo que están haciendo con sus inversiones, pues les ayudan a comprender mejor tanto el entorno del mercado en general como sus elecciones.
¿Diferencias?
El análisis sobre las perspectivas de los rendimientos, realizado por el Grupo Estratégico de Inversión Global de JP Morgan, contrasta con la decisión del Banco Central dominicano (BCRD) de girar su estrategia de política monetaria hacia la reducción de las tasas de interés con miras a dinamizar la economía.
Contrario a las expectativas que tenían expertos como Gisela Brant, Steven Palacio, Ayomide O Mejabi y Tania Escobedo, también de JP Morgan, el BCRD le ha bajado 75 puntos básicos a la tasa de política monetaria (TPM) en los últimos tres meses. Estos expertos esperaban que la reducción no se hiciera realidad hasta el primer trimestre de 2024, pasándola del tope de 8.50% hasta el 6.50% anual.
El Banco Central y JP Morgan mantienen relaciones estratégicas

En julio de 2022 y febrero de 2023, las autoridades del Banco Central dominicano, encabezadas por su gobernador, Héctor Valdez Albizu, recibieron comisiones de funcionarios del JP Morgan, con quienes sostuvieron reuniones de trabajo para dar seguimiento y evaluación a las operaciones de inversión llevadas a cabo por esta corporación financiera internacional en República Dominicana.
Los ejecutivos Rob Cozzari, Geraldo Guanaes estuvieron en ambas misiones, mientras que Eugenio Alarcón sólo asistió a la de este año, consta en una publicación oficial.
En ambas oportunidades, los representantes de JPMorgan manifestaron su conformidad por el devenir de sus inversiones en República Dominicana, sus buenas perspectivas de futuro, y mostraron su interés por explorar nuevos campos de inversión.
Medidas monetarias
El Banco Central dominicano (BCRD), buscando la meta de crecimiento de por lo meno sun 4.2% para este año, aprovechando que la inflación ha dado una tregua al regresar al rango meta de 4% +/- 1%, ha soltado al mercado alrededor de RD$119,000 millones en los últimos dos meses.
La primera partida fue de RD$94,000 millones, de los cuales RD$60,000 millones estarían destinados para ofrecer liquidez a la banca y otros RD$30,000 millones irían para financiar los sectores productivos, mipymes y hogares, entre otros. Sin embargo, la opinión pública se llenó de sorpresa cuando en apenas 15 días todo este dinero se había agotado, lo que generó preocupación en las autoridades monetarias, que tuvieron que disponer de otros RD$25,000 millones bajo las mismas condiciones de hasta un 9% con plazo fijo a cuatro años y desembolsos escalonados.












