La Comisión Europea propuso hoy que la UE se retire en bloque del Tratado de la Carta de la Energía (TCE), un marco jurídico para proteger inversiones fósiles que se ha quedado desfasado ante los objetivos climáticos, a juicio de países como España, Francia o Países Bajos, que habían optado ya por salir individualmente.
“Es hora de que Europa se retire de este Tratado y ponga todo su énfasis en construir un sistema energético eficiente y competitivo que promueva y proteja las inversiones en energías renovables”, declaró en un comunicado el vicepresidente de la Comisión Europea responsable del Pacto Verde, Frans Timmermans.
El Ejecutivo comunitario era favorable a modernizar el tratado, pues los firmantes siguen sujetos a sus reglas de arbitraje hasta 20 años después de la retirada, y en todo caso a que la Unión Europea se retirase en bloque.
Pero la dificultad para actualizar ese marco jurídico y el rechazo de varios países de la UE a permanecer en ese marco legal ha llevado al Ejecutivo comunitario a proponer la salida de ese pacto concebido en 1994, firmado por 53 países y en vigor desde 1998, diseñado para ofrecer garantías adicionales a los inversores tras la caída del bloque soviético.
Las propuestas legales de la Comisión para abandonar ese tratado se presentarán al Consejo de la UE, donde se necesita un voto de mayoría calificada para su aprobación.
“Esperamos que tenga lugar una primera discusión informal entre los ministros de Energía en Valladolid, España, la próxima semana” en la reunión informal bajo presidencia española del Consejo de la UE.
Simultáneamente, Bruselas retirará su propuesta anterior para actualizar el tratado.
Los países críticos, entre los que se cuentan también Alemania, Polonia, Dinamarca o Portugal, consideran que este tratado multilateral había quedado anticuado en virtud de los objetivos del Acuerdo de París de 2015 para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y frenar el calentamiento climático.







