[dropcap]L[/dropcap]as iniciativas a favor del medio ambiente siempre serán vistas como estrategias sostenibles, en especial cuando se toma en cuenta la labor que realizan los que hacen posible que la naturaleza siga siendo el tesoro más preciado del planeta.
Uno de los programas que busca estimular el sector del reciclado es la “Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR)”, la cual procura apoyar las actividades y proyectos que se realizan en América Latina para incluir a los recicladores al mercado formal de reciclaje y mejorar su situación socioeconómica.
Bajo este contexto, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (EcoRed) apuesta a este modelo de integración para generar una mayor conciencia ambiental con la separación selectiva de los residuos y a la vez capacitar y equipar a los recicladores o llamados “buzos” que dependen y laboran informalmente en el mar de la basura.
Según datos de EcoRed y el Ministerio de Medio Ambiente, en República Dominicana se generan 11,000 toneladas de residuos sólidos al día.
Estos se desechan en más de 328 vertederos a cielo abierto, afectando directamente al medio ambiente, el suelo, el agua y la salud de las personas.
“De esas 11,000 toneladas, el 25% puede ser reciclado, pero solo se recolecta menos del 5%, debido a que no existen cadenas adecuadas para que se haga una separación selectiva de los residuos y que estos se materialicen en algo que pueda volver a ser usado”, indicó Mariely Ponciano, directora de Gestión de Residuos de EcoRed.
Es por esto que la organización lleva dos años poniendo en marcha la iniciativa “Reciclaje Inclusivo”, para integrar a 120 recicladores informales, tres ayuntamientos municipales, 20 empresas, 30,000 hogares y 30 centros educativos para que adquieran los hábitos de separación de residuos y conozcan su importancia.
De acuerdo a Ponciano, este programa también persigue mejorar la calidad de vida de los recicladores para dignificar su labor a través la capacitación, equipamiento y seguimiento se su labor para incrementar sus ingresos y convertirlos de recolectores informales a microempresarios.
En la región
Jane Olley, especialista y coordinadora de la IRR, informó que en América Latina y el Caribe hay alrededor de cuatro millones de personas que viven de la recuperación y comercialización de materiales reciclables como el papel, cartón, plástico y metal.
“A pesar de que los recicladores recuperan entre el 50% y 90% de los materiales reciclables utilizados en las industrias o exportados de la región, sólo reciben un 5% de las ganancias”, indicó Olley.
“Es por esto que buscamos crear una plataforma que sirva como un espacio de diálogo para coordinar a nivel nacional y regional entre el gobierno, el sector empresarial y las organizaciones de recicladores soluciones viables a favor de las personas que viven del reciclaje”, añadió.
Los datos ofrecidos por la experta indican que la tasa de reciclaje promedio en los países de ingresos altos es de 54%, mientras que en América Latina y el Caribe apenas alcanza el 14%. En la región, el reciclaje hecho dentro del sector formal es de 2.2%.
La experta ofreció estas informaciones el pasado jueves durante la conferencia “Reciclaje inclusivo: experiencias que transforman vidas en América Latina y República Dominicana”, organizada por EcoRed. La actividad se realizó en el Museo Nacional de Historia Natural, en la Plaza de la Cultura.
Colaboradores
La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) surgió en el 2011 y está conformada por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), la División de Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Coca-Cola América Latina, Fundación Avina, la Red Latinoamericana de Recicladores (Red-LACRE) y PepsiCo Latinoamérica.
Los logros de este programa han alcanzado al sector de reciclaje en 15 países de América Latina y el Caribe, en los que se han desarrollado 21 proyectos estratégicos que benefician a más de 17,000 recicladores en 70 municipios de la región, además de la realización de actividades de intercambio y formación para 5,600 recicladores y 300 funcionarios municipales en 14 países.













