Pasada la primera mitad del 2023, toca echar un vistazo sobre los desafíos que han sido superados para la economía dominicana, y cuáles retos aún deben ser atendidos. Para el economista Richard Medina, hasta la fecha, los principales focos de atención deberían ser el desempleo, y el sector eléctrico.
“A nivel de retos que ahora mismo tiene la economía, yo diría que queda todavía mucha debilidad en esos dos aspectos”, dijo en el marco del panel “Actualidad económica y expectativas para el cierre de 2023”, realizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), en colaboración con elDinero.
Generación de empleos
De acuerdo con el economista, en el mercado de trabajo, si bien en el primer trimestre de 2023 se recuperó la generación empleos respecto al primer trimestre de 2019, año previo a la pandemia, todavía queda por recuperar empleo a nivel del sector formal de la economía.
Según datos del Banco Central, en el período enero-marzo del 2019, había 4,648,638 ocupados, mientras que, en el mismo periodo del 2023, esa cifra ascendía a 4,768,740, para un aumento de 2.58%.
Sin embargo, señala que, a observar los números, todavía queda por recuperar empleo a nivel del sector formal de la economía. Mientras en 2019 ese indicador estaba en 2,242,559, este año se posicionó en apenas 2,229,902, para una variación de -0.58%.
“También queda por recuperar mucha gente que tiene edad de trabajar, pero por diversas razones se mantiene como inactivo, o no está buscando activamente empleo”, añade. En ese sentido, sostiene que dos tercios (2/3) del aumento de la población en edad de trabajar que ha habido, entre 2019-2023, “está sentada en su casa sin buscar trabajo, lo cual es un número bastante importante”.
Sector eléctrico
Hay otro desafío que siempre es habitual, según Medina. Se trata del sector eléctrico. “Pienso que no ha dado muestra de mejora, ahí hay muchas oportunidades de inversión, sobre todo en la interrupción de pérdidas, aumento niveles de cobranza, inversión en rehabilitación de circuitos”, indica.
Lamentó que tanto este año, como el anterior, se observa un sector eléctrico que va a costar alrededor de US$1,200 millones a US$1,400 millones en transferencias corrientes del Gobierno central. Afirma que será bastante alto, e implicará alrededor de 1% a 1.3% del producto interno bruto (PIB).
Aun así, explica que hay que tomar en cuenta que ese pilar de la economía tiene tres segmentos, como la producción o generación eléctrica. “Este no tiene tantas situaciones porque típicamente, alguien viene, hace una planta que normalmente, ahora, son parques solares o eólicos, y eso comienza a inyectar electricidad”, comenta. Sin embargo, agrega que el problema en República Dominicana es que se necesita energía de base de largo plazo.
“El Gobierno adquirió un contrato, una barcaza, y ahora hay una licitación para 800 megavatios. También está Manzanillo, pero eso va a tomar un tiempo, si es que finalmente lo logran arrancar. Hay algunos temitas ahí con el tema del gas natural que lo han ido imposibilitando”, destacó.
El otro elemento es el de transmisión o líneas de alta tensión que lleva la electricidad desde los generadores hasta las subestaciones. “Ahí no hay tantos problemas”, añade, debido a que esas empresa dominicanas, según hace recaudaciones, realizan inversiones. Por otro lado, el segmento de distribución es el que tienen pérdidas que calificó como muy altas.
“El problema que tiene el sector eléctrico ahora mismo en la parte de distribución, es que no se cobra, viene el Gobierno y le hace un cheque cada mes a las empresas distribuidoras de electricidad”, dice. En ese sentido, explica que el desafío es desacostumbrar a la sociedad a esa situación.
“Lo vemos como algo normal y no es algo normal del mercado eléctrico. Debe funcionar, que las empresas de distribución la cobran a su cliente y tenga la capacidad de pagar a aquellos generadores que deben electricidad”, detalla.
Entiende que el panorama actual podría desincentivar a nuevos actores a construir planta de alta capacidad. “Es algo que tiene quizá 30 o 40 años sucediendo. Antes estaba en manos del Gobierno con la CDE, luego estaba en manos del sector privado y volvió al Gobierno. Nada ha funcionado”, sostiene.
Finalizó su intervención en torno al tema, advirtiendo que dar una solución al problema energético es una decisión política-social. Asimismo, indicó que se debe buscar una respuesta porque está costando “mucho dinero” a los dominicanos a través de las transferencias corrientes todos los años.












