Desde hace 10 años el Gobierno dominicano viene reduciendo el gasto capital en proporción del gasto total. Lo anterior indica que en el 2013 el Estado destinó RD$88,119.0 millones a gasto de capital de un total de RD$437,871.0 millones, el equivalente a un 20.1%. Para el año anterior, las cifras de la Dirección de General de Presupuesto (Digepres) registran apenas un 13.6%.
Teniendo en cuenta que el gasto de capital es el que se destina a la construcción de obras de infraestructura, mientras que el gasto corriente va dirigido al pago de salarios, subsidios y áreas de servicios, como, salud, educación y otros, es importante destacar que el último es un 190% mayor que hace 10 años, mientras que el primero ha crecido un 80%, esto quiere decir que el gasto corriente aumenta a mayor velocidad.
Los economistas Haivanjoe NG Cortiñas y Miguel Collado Di Franco coincidieron por separado que, a pesar de no existir una proporción ideal entre ambos, es negativo para la economía que el porcentaje del gasto capital vaya en descenso cada año, debido a que este puede ayudar a aumentar la productividad, aseguran.
“No hay una proporción ideal, sin embargo, el gasto de capital está perdiendo importancia, respecto al gasto corriente”, asegura el experto en finanzas. Las estadísticas indican también que para el 2019 el gasto total ejecutado por el Poder Ejecutivo fue de RD$744,267.1 millones, mientras que para 2022 sumó RD$1,173,736.7 millones, o sea, aumentó RD$429,469.6 millones, casi el doble de lo pregustado para el año prepandemia.
Esto puede ser justificado por el hecho de que el gasto social aumentó debido a la pandemia del covid-19, por un monto de alrededor de US$18,000 millones, lo que corresponde al 23.4% del producto interno bruto (PIB), según Digepres. Asimismo, la crisis sanitaria exigió a los Gobiernos una reasignación de gasto de capital a gasto corriente para atender los embates de la crisis en 2020.
Al cierre de 2021, aunque el gasto de capital tuvo una recuperación, aún se mantiene por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, según el Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas.
Poca ejecución
De acuerdo con el informe de Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), República Dominicana invierte menos en gasto de capital que la media en la región (4.1%). Y es que, para el 2020 el país designó un 3.8% y en 2021 un 2.8% como proporción del producto interno bruto (PIB).
En ese sentido, refiere que la ejecución del gasto de capital en los países de la región suele encontrarse en el último trimestre del año, lo que representa la principal variable de ajuste fiscal.
De acuero al Banco Mundial (BM), la economia dominicana es una de las de mayor creciemiento en la región. El sector hoteles, bares y restarurantes creció un 24% durante el 2022, si bien el PIB se ha recuperado tras la pandemia, la deuda pública se mantiene por encima de los niveles previos al año prepandemia.
Con relación a la empleabilidad, indica que creció un 2% y la informalidad disminuyó 1.9% puntos porcentuales el año anterior a comparación con el 2021.
La entiendad financiera refiere que se espera que la tasa de pobreza de ingreso medio alto continúe disminuyendo a 21.6% para este año. Se espera que el crecimiento económico en se desacelere del 4.9% al 4.4% en el 2023.
Déficit
Luego de hacerse una estimación de gastos e ingresos del presupuesto general para el 2024, se estima un monto superior a este año, que es de RD$1,479,119,199,771 y se le dará más prioridad a obras de infraestructura, tambien tendrá un déficit de 3.1% del producto interno bruto (PIB), según el ministerio de Hacienda.
El país podrá conocer los números finales del presupuesto el primero de octubre, según lo estabalece la ley. Deberá ser sometido al Congreso para su observación y aprobación antes de volver al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Entre las obras de prioridad, el Gobierno destaca el monorriel de Santiago y la línea 2C del Metro de Santo Domingo, asimismo el 4% para la eduación y los programas sociales. Los ministros y directores definirán prioridades de las instituciones que dirigen.












