La escasez del agua y su indebida gestión constituyen un grave problema para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del medio ambiente. De hecho, el 82% del agua se destina a la agricultura y apenas un 18% para el uso doméstico e industrial, desperdiciándose el 70%. “Esto significa que se desperdicia, solo en la agricultura, el 57% de toda el agua del país”, aseguró el director ejecutivo de Tecnificación Nacional de Riego (TNR), Claudio Caamaño Vélez.
“Solo el 10% de los terrenos cultivados cuanta con riego tecnificado”, dijo, al destacar que de 12 millones de tareas (750,000 hectáreas) de vocación productiva, solo cinco millones (312,000 hectáreas) se dedica a la producción intensiva. “Estamos usando apenas el 40% de nuestra capacidad agropecuaria“, sostuvo. Esta acción, según el ejecutivo, debe abordarse desde la tecnificación de riego ya que asegurará la calidad de vida de los dominicanos.
La tecnificación del sector agrícola ha ido evolucionando a medida que la industria sigue modernizándose, sin embargo, la creciente población se enfrenta el reto de garantizar la seguridad alimentaria, lo que se constituye como uno de los principales retos para los gobiernos, el sector empresarial y los actores partícipes.
Además, considera que la estrategia de tecnificación de riego busca incorporar tecnologías que permitan un uso más eficiente y racional de este importante y limitado recurso natural. Estas declaraciones fueron expresadas durante el panel: “Impacto de la tecnificación de riego en la seguridad alimentaria en el marco del cambio climático”, celebrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex).












