César Villanueva inició su trayectoria como emprendedor en la década de los 90. Hoy es un reconocido empresario, quien, en su búsqueda constante por dejar un legado, ha fundado varias empresas bajo la sombrilla del Grupo Domex: Domex Expreso, Domex Nacional, St. Patrick School, Coverall Dominicana, Janser y Quierox.
“Haber fundado un grupo de empresas, en las cuales tengo el privilegio de que mis hijos puedan integrarse, ha sido un proceso muy largo e interesante que se ha basado en sueños que establecimos como familia”, afirma, al destacar el rol que ha jugado Marilu Bobadilla, su esposa, en su éxito como empresario.
Es padre de Daniella, quien es directora adjunta del St. Patrick School; César Danilo, director ejecutivo de Domex, e Ivanna, que trabaja en el área de infraestructura. “En lo que iba emprendiendo, los muchachos se iban integrando desde pequeños en todas las áreas y procesos de la empresa”. Destaca que integrarlos desde los inicios de las empresas e inculcarles el sentido de pertenencia ha sido clave para que pensaran en cómo podrían aportar valor desde sus talentos y habilidades.
“Cuando eres emprendedor y sueñas con dirigir equipos y personas, entonces te conviertes en empresario y el sueño de un empresario es dejar un legado, transferir la antorcha”, asegura Villanueva, al precisar que un padre “emprende un proyecto por dos propósitos: su bienestar personal y el bienestar continuo de sus descendientes”.
Aunque, lamenta, no todos los empresarios tienen el privilegio de “transferir la antorcha y dejar un legado”. Partiendo de ese interés de transmitir su pasión por sus negocios a sus hijos, junto a su esposa, trabajaron su mentalidad para que “valoren el sacrificio que nosotros hemos hecho y para que ellos puedan potencializar a una siguiente escala el proyecto”.
Dinámica
Es evidente el orgullo que siente por cada uno de sus vástagos, ya que han acogido y trabajan para continuar su legado. Para César Danilo, trabajar con su padre ha sido lo mejor que le ha podido pasar, especialmente, en su proceso de formación.
Desde niño ha estado cerca de su padre, pero fue en 2010 cuando entra a formar parte de la estructura de Domex, donde tuvo la oportunidad de pasar por diferentes posiciones. En 2017 inicia su trayecto como director ejecutivo, cuyo sello ha estado marcado por la innovación y la transformación en las operaciones. Él es el responsable de integrar el modelo retail.
“Mientras otros niños estaban en un campamento, yo estaba en la oficina”, señala. Esto le permitió observar todo lo que podía hacer si se integraba a la dinámica empresarial. Destaca que su padre siempre lo ha empoderado y escucha con atención sus ideas.
“Trabajar con mi papá ha sido la mejor universidad, escuela y capacitación que he podido tener, porque cuando uno está en la universidad se aprende mucha teoría, pero no la práctica”, afirma. Los consejos y reflexiones de su padre le han permitido crear su perfil profesional. Además, siempre busca sus consejos cuando necesita ayuda.
Integración
César Villanueva recomienda a los empresarios a no obligar a sus hijos a ocupar funciones que no están dentro de su interés. Sin embargo, precisa que debe haber una conversación entre padre e hijos para identificar sus intereses y ayudarlos a potencializarlos, apalancándose en los servicios o productos de la empresa. “Siéntate con él y descubre cuáles son sus sueños, y hazte socio de su emprendimiento”.
Por ejemplo, si la compañía se dedica a la producción de helados, pero el hijo tiene inclinación por la agricultura, lo ideal es apoyarlo para crear una empresa en ese rubro, que al final servirá para suplir productos que la empresa matriz necesita. “Intégralo a la dinámica empresarial, no dejes que ponga algún emprendimiento sin tu ayuda. Mejor lo apoyas, le das el dinero y lo haces socio. Así, ya tienes un motivo para tenerlo cerca”.
Desde su experiencia, destaca la importancia de que los padres estén monitoreando a sus hijos, especialmente cuando están en la etapa de formación, para compartirles información de mercado, negocios y tendencias.
Cuidar la herencia
“Siempre me he preocupado en poder dejar vivo el entusiasmo e interés por resolver. El legado de un líder o de un fundador no está en la rentabilidad, está en mantener viva la llama que originó el sueño de ese proyecto”, precisa César Villanueva, al exhortar a los padres a que hablen con sus hijos sobre sus planes de vida y cómo pueden integrarse en la empresa familiar.
De acuerdo con César Danilo Villanueva, su padre siempre le mostró e informó que su familia dependería de sus negocios, pero que también otras personas, fuera de su núcleo familiar. “Eso me hacía tener una carga más pesada a la hora de tomar decisiones y que era algo muy en serio”.
El fundador recomienda siempre emprender desde un aspecto legal, donde, además de la formalización, en los estatutos se establezca la participación y beneficios de los descendientes para que puedan disfrutar del fruto del trabajo realizado y evitar discordia entre ellos.
Además, es necesario que los hijos se sientan empoderados para que puedan tomar sus propias decisiones. “Prefiero que me pidas perdón y no permiso. Haz lo que tengas que hacer”, recuerda que le dijo a su hijo César Danilo, para mostrarle su confianza y que pudiera implementar las mejoras necesarias en el negocio.










