Es lamentable que a estas alturas, a solo semanas para iniciarse el año escolar en el sector público, se esté discutiendo sobre los tipos de libros de texto que se usarán.
La educación es una de las áreas donde se requiere mayor planificación, pero a la vez, es donde se torna más fácil esa práctica, debido a que se trata de procesos calendarizados, con ciclos específicos en cuanto a períodos de clases, de vacaciones y otros.
Entonces, no se justifica que las autoridades dejen todo para última hora y que, discusiones que deberían realizar meses y hasta un año antes del inicio de la docencia, se dejen para el último momento, en perjuicio, claro está, de los estudiantes.
¿Como es posible que esta semana se esté publicando la decisión del Consejo Nacional de Educación de utilizar tales o cuales libros de texto y que haya sectores denunciando irregularidades? ¿Acaso no hubo tiempo para tener todo eso resuelto meses antes del inicio del año escolar? Eso no es eficiente.











