Hacer las preguntas correctas al iniciar un negocio es clave para destacar en el mercado. Pablo Zuter, director general de Brandstore, compartió cinco preguntas básicas que pueden ayudar a acelerar un negocio.
Durante su ponencia “Prebranding, frenar para acelerar”, dictada en el evento “Laboratorio de Mentores“, organizado por Jenniffer Arias, explicó que los emprendedores deben darse la oportunidad de pausar para analizar las acciones que están ejecutando y poder aplicar mejoras en los procesos que sean necesarios.
“El prebranding es una invitación a frenar. Es mirar hacia atrás, analizar y replantear lo que estamos haciendo”, afirmó. Para ello, la primera pregunta que deben hacerse es “¿qué hago?”, la cual debe estar enfocada en definir el negocio y entender lo que hace es importante.
“El negocio no es un producto, sino eso que las personas necesitan. Es necesario entender que los productos y servicios tienen la finalidad de satisfacer una necesidad y generar una emoción en los consumidores”, indicó.
La segunda pregunta es “¿por qué soy especial?”, la cual está centrada en las características que hacen que el producto o servicio sea diferente. “Luego de descubrir la necesidad que se va a satisfacer, es necesario entender qué hace a la marca o el servicio especial y que realmente se destaque de los demás”.
Puntualizó que “no se trata de la buena relación entre la calidad y precio, sino de lo que realmente haga que el cliente quiera adquirir ese producto”.
“¿Cuál será mi posición?” es la tercera pregunta que todo emprendedor debe hacerse para escalar su negocio. El experto destacó que debe centrarse en cuál será la posición que tendrá la marca en la mente del consumidor. “Entender dónde estamos parados para saber a dónde ir”.
Para Zuter, es importante cuestionarse sobre las expectativas que la marca va a generar, es decir, cuál es la promesa que le hará al consumidor. Recordó que “la marca no es un logo. La marca es a largo plazo, sustancia, valor y promesa. La marca habla desde la emoción”.
La última incógnita que deben responder es “¿cómo estaré a la altura de la expectativa?”. Zuter explicó que se refiere a la forma en cómo se maneja la fricción. “Una marca no puede prometer una cosa y luego hacer lo contrario”.
“La fricción es la diferencia entre la promesa y el valor real que genera la marca. Tenemos que remover la fricción para separar la marca de los modelos heredados y llevarla de lo transaccional a lo emocional”, aseguró el director general de Brandstore.













