Para el Banco Mundial, la educación es más que un derecho humano. Es un importante motor del desarrollo y uno de los instrumentos más eficaces para reducir la pobreza, mejorar la salud, lograr la igualdad de género, la paz y la estabilidad.
Sin embargo, ese indicador en República Dominicana genera debates en todos los extractos. Para el economista Haivanjoe NG Cortiñas, ese indicador, junto a mortalidad infantil, es el principal reto o desafío. Así lo afirmó en el marco del tercer Foro Económico elDinero, donde abordó cuáles fueron esos desafíos, las medidas a tomar y perspectivas de cara al 2024 en el panel “Cómo impulsar el desarrollo económico desde el ejercicio de la política”, moderado por el subdirector del medio especializado, Esteban Delgado.
¿Dónde se puede ver las limitaciones del desarrollo económico de la República Dominicana?
En dos indicadores, o en dos datos. El 64% de los niños en edad escolar hasta sexto grado no tienen capacidad para entender lo que leen, y la tasa de mortalidad evitable ha crecido en los últimos años en un 2%, vale decir, los que se mueren y no deben morirse. Asimismo, que la tasa de mortalidad general haya crecido en los últimos años en un 9% es una buena expresión de que los niveles de desarrollo de la República Dominicana tienen grandes desafíos.
Yo pienso que, desde la política, probablemente uno de los elementos que no ayudan a ir superando esos desafíos, y hablo aquí en términos históricos, es la ausencia de una métrica que permita medir, valga la redundancia, el accionar de los políticos en la administración pública.
Hoy día, ni las ciencias políticas, ni nosotros los economistas ni los políticos pragmáticos, no han tenido la capacidad de construir un indicador que permita medirlos a ellos cuando salen de la administración pública. Eso, de alguna manera, se constituye un obstáculo o un impedimento para que el desarrollo avance, porque como no hay cómo medirlos antes culminar su ejercicio gubernamental, no podemos decir si fue exitoso, si cumplió, o no.
Yo pienso que como economista uno pudiera aproximarse a construir un indicador como ese. No obstante, las mejores aproximaciones que podemos tener para abordar ese tema de la métrica es considerando el tema de la consolidación fiscal, asumiendo o considerando el tema del espacio fiscal, así como también el tipo de gasto público que ejecutan los funcionarios cuando nos toca dirigir los destinos del país.
Tres medidas de políticas economías que pudiesen tomarse desde el Gobierno:
Educación y salud: Yo partiría de dos escenarios. El más cómodo, hacer reformas y con las reformas, procurar recursos y con los recursos, hacer cosas. El segundo escenario, que es el realista, es la restricción presupuestaria que tenemos hoy día y que la heredamos desde hace muchos años. Con este mismo presupuesto que tenemos en República Dominicana, el de ahora del 2023 y el que se ha formulado para el 2024 y el pasado, yo sugeriría que haya un cambio en la composición de variables de apropiaciones presupuestarias.
Que el 4% que se le otorga a Educación, que equivale al 29% de los ingresos tributarios, se ha reducido a un 24%, para que a su vez esos cinco puntos porcentuales sean trasladados a Salud, para que ese sector pueda situarse en alrededor de un 18% a 19%.
De esa manera atacamos con los mismos recursos que disponemos hoy día áreas claves que se representan desafíos importantes estructurales de República Dominicana, como es la educación y la salud con el mismo dinero que disponemos y, por otro lado, puede ser perfectamente sin tener que hacer mucha magia.
La ley del 4% a la educación establece dos parámetros para asignarles recursos a este sector.
Yo sé que dice que hay que escoger el que provea más recursos, que es el del 4%, pero estamos hablando de la redistribución de los recursos, no más prioridad. Estoy hablando de que bajo la restricción presupuestaria que tenemos hoy día, sin necesidad de hacer reformas estructurales, podemos atacar áreas no mágicas donde tenemos grandes deficiencias, como es salud y educación.
Redistribución. Redistribución un segundo punto. No se puede destinar nueve mil millones de pesos en publicidad como se define actualmente, cuando tenemos grandes deficiencias en el sector de salud. No se puede gastar, apenas, un 12% del gasto público en gasto de capital, cuando en el pasado era el doble de eso. Obviamente eso aumentaría el patrimonio nacional y la capacidad productiva dominicana. También que se le dé cumplimiento al tema del ajuste por inflación a los salarios.
¿Cómo se puede transformar el crecimiento económico en desarrollo social?
Yo diría que exigirle al político que defina su postura monetaria y fiscal, de ganar unas elecciones. Si no se definen ambas cosas se hace difícil que el electorado, y luego la población en general, pueda saber qué va a hacer con el gasto social. Si no, vamos a seguir haciendo lo mismo que estamos haciendo hace diez años, otorgándole al sector salud alrededor de un 1.8% del producto interno bruto (PIB).
En la postura fiscal que debe asumir y definir el político, yo creo que debe quedar definido eso para que esté consolidada con los ciclos económicos.
Lo propio con la postura monetaria. No se puede negociar el objetivo fundamental del Banco Central, que es la estabilidad de los precios. Si la estabilidad de los precios queda en entredicho y no se cumple con la meta de inflación, como ha estado pasando, se erosiona la parte social de los trabajadores y del consumidor, lo que los hace más pobre, quitando el poder de compra a los ciudadanos.
2024, ¿qué se puede hacer para mejorar la situación actual?
El próximo año, desde la Fuerza del Pueblo tenemos reservas de lo que puede pasar a partir de lo que está aconteciendo en 2023.
Si uno compara lo que está ocurriendo versus lo que se planteó que podía suceder este año, cuando estábamos a finales del 2022, uno no se siente seguro de que lo que pueda pasar en el 2024, porque en el 2023 las autoridades han reestimado el crecimiento del PIB en más de cuatro veces, y hoy ya han tenido que reestimarlo hacia la baja, a 3%, muy por debajo del potencial de crecimiento de la economía dominicana, que es de 5%.
Si usted le incorpora a ese elemento el hecho de que tenemos tres años consecutivos no cumpliendo con la meta de inflación, que es un 4%, y no hablo de rango sino de meta, entonces como que uno no tiene la certeza de que qué pueda pasar en 2024, a partir del programa monetario que las autoridades se van a dar para el próximo año, o a partir del presupuesto que se ha formulado para el 2024.
Acerca de Haivanjoe NG Cortiñas
Haivanjoe NG Cortiñas es economista, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, con Maestría en Economía y Planificación por el Consejo de Universidades de Centroamérica.
Autor de los libros Hechos monetarios y fiscales, Casi todo sobre la economía dominicana y Falsabilidad en la economía dominicana. Es, además, coautor del tomo X de la Enciclopedia Dominicana.













