Por segundo año consecutivo, República Dominicana registró un noviembre histórico y trágico, tras caer parte de una de las paredes laterales del túnel de la avenida 27 de Febrero con Máximo Gómez de la capital sobre varios vehículos. Se trató de un derrumbe causado por las lluvias torrenciales que afectaron al país.
Luego de anunciar que se destinarían cerca de RD$400 millones para la reparación de la infraestructura, así como para acondicionar otras estructuras similares que lo ameriten en Santo Domingo, el viceministro de Supervisión y Fiscalización de Obras, Roberto Herrera, afirmó que el principal reto que tienen actualmente es la carencia de documentación que les permita conocer el estado real de las mismas.
“(Sobre) gran parte de los proyectos más importantes de este país, cuando llegamos al ministerio, no aparece nada. Eso hay que decirlo, no aparece nada (sobre las obras)”, lamentó el funcionario, al tiempo que explicó cuando la actual gestión llegó a Obras Públicas y Comunicaciones, cuestionaron “¿Dónde están los planos de los proyectos?”.
De acuerdo con las declaraciones de Herrera, durante una conferencia sobre este tema en una actividad celebrada por Colegio Dominicano de Ingenieros Arquitectos y Agrimensores (Codia) por su 61 aniversario, las informaciones habían desaparecido junto con una unidad ejecutora al llegar la actual gestión. “Desapareció, y junta con ella, desaparecieron todas las informaciones”, dijo.
Tal como explicó, detalles acerca de las infraestructuras nacionales deben formar de los archivos de una institución como el Ministerio de Obras Públicas. A quienes entendían el culpable de esa tragedia había sido el ministro por falta de mantenimiento, aunque afirmó que “ese proyecto ni lo diseñó ni lo construyó ni lo supervisó (Deligne Ascención)”, aclaró que todo ingeniero, quien está con la ingeniería, sabe que eso no es una falla de mantenimiento, sino de origen. “Eso es una falla de diseño. Un mal diseño o de una mala ejecución”, añadió.
Solución
Al abordar la solución que se está llevando a cabo para la obra, recordó que fue la vía fue construida en el período de Gobierno 1996 y 2000, y que, en ese periodo, la infraestructura dio los primeros avisos de que algo andaba mal, pues debido a unas lluvias, parte de la pared empezó a desprenderse. “Los paramentos de la parte Noreste fallaron, pero no se cayeron”, precisó.
De acuerdo con el análisis de las evidencias disponibles del primer “fallo” en el desnivel, se evidenció que los paramentos (o fachada) estaban simplemente adosados, y aunque las autoridades en ese momento colocaron anclajes para fijarlos a las rocas, el error fue no aplicarlos en toda la obra para evitar sucesos como el acontecido el 18 de noviembre del 2023.
“Los profesionales de esa época e incluso las autoridades. No hubo razón posible que pueda justificar no haber colocado los anclajes. Si aplicaste anclajes porque falló, debiste, al menos, seguir colocándolos”, dijo.
En ese sentido, la solución consiste en colocar los paramentos (muros o fachada), y las demás obras, los anclajes. “Con este muro que se cayó, con esa pared, ya se planteó, se revisó y se aprobó el diseño. Muy simple. Se va a colocar un muro que tenga capacidad de soportar empujes y se van a colocar los paramentos, o sea, los mismos paramentos forman parte del muro, pero vaciado incito”, detalló.
Además, se colocarán los anclajes en los otros muros que no cayeron. “Esta no es una súper obra de ingeniería, esta es una obra simple, importante, sí, pero simple”, añadió. Acerca de esta medida, explicó que puede soportar empuje o cargas de hasta 20 toneladas. “Ayer probamos un anclaje de eso y tuvimos que parar la prueba porque iban por 90 toneladas cada uno. O sea, solo hecho de tú colocar anclajes, aseguras la vida del proyecto”, expresó. Al finalizar el evento, resaltó que la obra estaría culminada en segunda o tercera semana de abril del 2024.
¿Cuándo terminarán las obras en desnivel de la 27 de Febrero?













